¿La vitamina E es un conservante natural?

Hay blogs que sigo (casi) exclusivamente por sus fotos, uno de ellos es Freutcake. Sus fotos de comida son, sencillamente, espectaculares. El caso es que publicó un artículo que contenía una frase que no por manida es cierta del todo: "aceite de vitamina E - un conservante natural que aumenta la vida del producto y suaviza las manos".

Como os digo, no es la primera vez que oigo eso de que la vitamina E es un conservante. En un lenguaje de andar por casa, lo es. Pero técnicamente no: es un antioxidante. Desgranemos la afirmación y veamos qué tan cierto o no es cada punto.

Vitamina E iHerb Now Foods
Vitamina E


¿La vitamina E es un aceite?


La vitamina E (tocoferol) no es un aceite sino una vitamina liposoluble, es decir, que se disuelve en aceite. De ahí que las grasas sean una de las fuentes principales de vitamina E para el organismo, muchos aceites vegetales contienen per se, una buena cantidad de vitamina E. Y también por eso cuando compramos vitamina E (la venden en cápsulas en las farmacias, o en cualquiera de las tiendas que venden ingredientes cosméticos - ver aquí,  aquí y aquí) se presenta disuelta en un aceite vegetal.

Lo más frecuente es que los preparados comerciales presenten la vitamina E disuelta en aceite de soja, pero puede estar disuelta en otros aceites vegetales como el de girasol, oliva,... La que utilizo yo es la vitamina E de Now Foods, que os enseño, la contiene disuelta en aceite de oliva. Se puede tanto ingerir como usar de forma tópica. Lo compré en iHerb (podéis usar mi código de descuento: MBL015), ahora le han cambiado el diseño de la etiqueta pero es el mismo producto. Como os digo, también lo podéis encontrar (de otras marcas) en farmacias, tiendas online y herbolarios, ya sea en formato dispensador o en cápsulas blandas.

¿Recordáis el Bio oil, ese producto que de bio tiene sólo el nombre? Contiene aceite de girasol, con la intención de que regenerara la piel por su riqueza en vitamina E. Ahora, que esa bondad (y la deseada coherencia del nombre con el producto) quedaba eclipsada por la para-nada-bio parafina...

¿La vitamina E es un conservante?


Siendo puristas, la vitamina E es un antioxidante, pero no un conservante.

Por antioxidante se entiende que ralentiza la oxidación (es decir, el enranciamiento) de las grasas. Sin embargo, un producto cosmético que contenga agua se va a poner malo por mucha vitamina E que contenga. La vitamina E sólo y exclusivamente se encarga de mantener en condiciones las grasas del producto (al menos durante un tiempo). Pero de todo lo demás se tiene que ocupar un conservante.

¿Qué productos cosméticos no necesitan conservante? Los que no contengan agua. Por ejemplo, los aceites corporales, las mantecas, los bálsamos labiales,... Todos esos con vitamina E se mantendrán en buenas condiciones (al menos, como os digo, durante un tiempo). Pero las cremas, los serum, los contornos de ojos,... necesitan un conservante.

Existen aceites corporales que incluyen un conservante. Por lo que he comentado hasta ahora, un producto 100% aceite no necesita conservante. Sin embargo, lo recomendable es que los productos que vayan a estar en contacto con el agua lo lleven, a modo de precaución.

Se me viene a la mente, por ejemplo, un aceite corporal para bebés de la marca Angelito, que comercializa Aldi. Está elaborado con un 100% de aceites vegetales, lo lógico es que no contuviera ningún conservante. Sin embargo lo contiene, debido a que es un producto que suele estar en el baño y podría entrar en contacto con el agua. Como conservante lleva phenoxyethanol (¿recordáis que os hablé de él, aquel conservante que la propia Unión Europea indica que no debe usarse en la zona genital de niños menores de 3 años? Lo mencioné en el post de cosmética para bebés). Es una pena, porque echa a perder el resto de la fórmula.

Vitamina E iHerb Now Foods
Vitamina E: un antioxidante natural


¿Por qué se enrancian las grasas?


Las grasas de origen vegetal o animal se enrancian por varios motivos: porque entren en contacto con un agente externo contaminante, debido a la luz, a la humedad, al calor,... Existe un enranciamiento hidrolítico y otro oxidativo, pero por no complicar las cosas digamos que los ácidos grasos reaccionan con el oxígeno y se reestructuran formando compuestos no deseables que dan ese mal olor y sabor a rancio típico de los aceites estropeados. La vitamina E logra frenar ese proceso, de ahí que sea un "antioxidante".

Los aceites minerales (los derivados del petróleo) no se enrancian. Debido a esto y a su bajo coste, se usan muchísimo en la industria cosmética, sustituyendo a los aceites vegetales, tradicionalmente empleados. Un aceite Johnson, por poner un ejemplo, puede permanecer años en las estanterías de una tienda sin estropearse, ya que es un producto inerte (pura parafina). No necesita vitamina E (aunque la contiene, simplemente para "lavar conciencias").

¿La vitamina E suaviza las manos?


Hasta ahora he hablado de la propiedad antioxidante de la vitamina E desde el punto de vista de "beneficio químico", al lograr alargar la vida de los aceites vegetales.

Esa misma propiedad antioxidante es útil para la piel, ya que su incorporación a nuestra rutina de cuidados diaria logra frenar el proceso de los radicales libres que provoca su envejecimiento. Y esto no sólo vale para la piel sino para todo nuestro organismo, de forma que no hay que olvidarse de proporcionársela a nuestro cuerpo tanto por fuera como por dentro.

Esta propiedad de bloquear la acción de los radicales libres en la piel no sólo es interesante para contrarrestar los procesos naturales de envejecimiento sino también para compensar los daños que provoca el sol. Es decir, no sólo debe estar presente en nuestras cremas sino también en los productos solares y aftersun.

Ahora bien, las dosis necesarias de vitamina E en un cosmético son distintas según se pretenda alargar la vida de las grasas que contiene o si también se busca ese beneficio adicional para la piel. Para lo primero la dosis recomendada es de un 0,02% a un 0,2% de vitamina E del peso de las grasas del cosmético que haya que conservar. La dosis para lo segundo es de un 0,1% a un 0,5% del peso total de la fórmula del cosmético.

Llamadme mal pensada, pero a veces dudo de que las cremas con vitamina E (y que incluso se anuncian en la etiqueta como tales) la contengan en suficiente cantidad como para que sean efectivas en la piel. Probablemente se queden en el porcentaje mínimo necesario para prevenir la oxidación de las grasas. Sobre todo me entran las dudas cuando estoy frente a cosmética comercial que usa aceites minerales combinados con algunos vegetales: si su política es la de ahorrarse el coste de usar un 100% de aceites de origen vegetal en su fórmula, ¡qué van a gastarse los cuartos en vitamina E más allá de la estrictamente necesaria para que el producto no enrancie!

Vitamina E iHerb Now Foods
Vitamina E: ¡no puede faltar en tu rutina!


A modo de resumen:

 La vitamina E es un antioxidante, no un conservante.
 Ralentiza el proceso natural de enranciamiento de las grasas vegetales.
 Además, tiene propiedades antiedad para la piel, siempre que la dosis sea superior a un mínimo determinado.


¡Y hasta aquí el post de hoy! Espero que haya sido interesante, curioso,... y haya disipado la duda de si la vitamina E es o no un conservante.

¡Besos a todos!

Cosmética casera: cómo medir los ingredientes

Todas nos hemos hecho una mascarilla de arcilla, mezclando los ingredientes "a ojo". Hay recetas cosméticas que no necesitan balanza de precisión ni ningún cacharro extraño. Sin embargo, cuando la cosmética casera se vuelve un hobby, la precisión al medir se vuelve una necesidad. Nuestras abuelas hacían jabón añadiendo la sosa "a ojo". Sin embargo no puedo hacer otra cosa que recomendaros que, si os animáis a hacer cosméticos en casa, os hagáis con una balanza de precisión. Incluso si tenéis una abuela cerca, ¡vuestra piel os lo agradecerá!



Usar balanzas de precisión para hacer cosmética casera

Entiendo que no todos tengáis una balanza de precisión en casa. Podríamos decir que hay dos tipos de cosmética casera DIY: aquella en la que no pasa nada por mezclar los ingredientes a ojo (por ejemplo para hacer una mascarilla facial, un exfoliante,...) y otra, más "profesional" (jabones, cremas caseras,...), que utiliza ingredientes como conservantes, antioxidantes, etc, en la que tener una báscula de precisión es fundamental.

Si encontráis recetas de cosmética casera por internet o en libros en los que se miden los ingredientes con cucharadas, mezclando unidades de volumen con las de masa, una de dos: o estáis frente a un cosmético del primer tipo o frente a una fórmula elaborada "de aquella manera". Yo no me fiaría mucho de ella, la verdad.

Realmente es complicado (e incluso peligroso) replicar la cosmética del segundo tipo, más compleja, sin disponer del instrumental apropiado. A menudo me escribís preguntándome que a cuántas cucharadas corresponden los 3 gramos que habéis visto en alguna receta cosmética. Esto no lo puedo saber, porque... ¿Cuántos gramos caben en tu cuchara? ¿Cómo es de grande? ¿Qué tanto la llenarás?

Para algunos ingredientes realmente no importa pasarse o quedarse corto, pero para otros la precisión es fundamental: para los conservantes, los antioxidantes (al menos hay que asegurar un porcentaje mínimo), para la sosa de los jabones (y en este caso sí que es mejor quedarse corto que pasarse),... Realmente lo suyo es hacerse con una balanza de precisión.



Los ingredientes de los cosméticos caseros se expresan en gramos... ¡incluso los líquidos!

Los ingredientes en polvo suelo pesarlos sobre un trocito de papel. Después uso el papel de ayuda para volcarlos en el recipiente donde esté haciendo el cosmético. El resto de ingredientes sólidos suelo pesarlos metidos en un cuenquito, en las tapas de los envases,... En cuanto a los líquidos... también se pesan, siendo preferible que para ello se introduzcan en el recipiente final donde se esté haciendo el cosmético.

Una de las cosas que más me llamó la atención cuando empecé en el mundo de la cosmética DIY es que los ingredientes líquidos no se miden en unidades de volumen sino de masa. Es decir, que se hablaba, por ejemplo, de gramos de agua y no de mililitros. No se trata de un error sino que está hecho adrede, ya que así:

 Se minimiza el número de cacharros que se necesita tener para hacer cosmética casera. Los que tengáis como hobby la cocina sabréis de qué estoy hablando :D 
 Es más fácil replicar una receta cuya fórmula está expresada por entero en gramos que si combina unidades de masa y de volumen. Esto es porque usando jeringas, pipetas, etc siempre hay una merma de líquidos, que quedan adheridos en el instrumento.

De todos modos, usar unidades de masa para los líquidos no es un error: es simplemente que no estamos acostumbrados a hacerlo así. Nos solemos guiar por lo que ocupan (el volumen) y no por la masa. No se puede hacer una "traducción literal" de unidades de masa (ej. gramos) a unidades de volumen (ej. mililitros, quizá animados (me imagino) por el hecho de disponer de un vaso medidor en la cocina (porque si no, no me explico el interés, jejeje!). Esto se debe a que hay que tener en cuenta la densidad del líquido.

La densidad tiene su propia fórmula: se trata de un cociente cuyo numerador es la masa y cuyo denominador es el volumen. Si despejamos, la masa no es igual al volumen, sino que es igual a volumen multiplicado por densidad. Y por lo mismo, volumen es igual a masa dividido entre densidad.

La densidad del agua es 1 g/ML, por lo que es uno de los ingredientes (por no decir el único caso) en el que la masa es igual al volumen. Es decir, que es el único ingrediente para el que se puede utilizar el vaso medidor de la cocina o la balanza indistintamente. Sin embargo, esto no es así para el resto de ingredientes: el aceite de ricino (uno de los más densos) tiene una densidad de 0,951 g/ML. Por tanto, 100 gramos de aceite de ricino (que es como está expresado en las recetas de cosméticos caseros) son 95,1 ml.

Nota que el aceite de ricino, que como digo es de los más densos que hay, es con todo menos denso que el agua: por eso los aceites flotan en agua.

Existen excepciones con respecto a lo de medir los ingredientes líquidos en gramos:

 Cuando el fabricante indica las equivalencias en gotas. Esto sucede mucho con los conservantes o con la vitamina E. Por ejemplo, Aromazone indica que 1 ml equivalen a 32 gotas de vitamina E a temperatura ambiente (porque esa es otra: la temperatura ambiental afecta a la densidad y, por tanto, las gotas podrían contener más o menos vitamina E). 
 Las fragancias, que suelen indicarse en las recetas cosméticas en gotas. De todos modos, muchas veces estos ingredientes se incorporan a efectos aromáticos y, por tanto, se añaden "a gusto". 
 Lo mismo sucede con los aceites esenciales, pero en este caso hay que respetar la dosis, ya que un exceso de aceite esencial puede irritar la piel y sensibilizarla.


Tener en cuenta la tara

Hay algo que debemos tener en cuenta al pesar con nuestras balanzas y es la tara: de alguna forma hay que decirle a la balanza que pese el ingrediente y no el recipiente en el que se encuentra.

La forma de hacerlo es pesando el recipiente vacío e indicarle a la balanza que tome como cero dicho peso. Encontrarás más detalles de cómo hacerlo en el folleto de instrucciones de la propia balanza. De todos modos suele ser tan fácil como pulsar un botón. Y a continuación (ahora sí) hay que volcar el ingrediente en el recipiente. Así nos aseguramos de que efectivamente estemos pesando lo que nos interesa... y sólo lo que nos interesa.

Un repaso: cómo se miden los ingredientes al hacer cosmética casera


A modo de resumen:

 Existen cosméticos caseros para los que no se necesita balanza de precisión: mascarillas, exfoliantes,... Cosméticos sencillos y básicos. 
 Al hacer cosmética casera más "compleja" los ingredientes se deben pesan con la ayuda de una balanza de precisión. Os pongo el link, como veréis no son caras. 
 No se puede pasar directamente de unidades de masa a unidades de volumen. Hay que tener en cuenta la densidad. 
 En todo caso, usar unidades de masa permite replicar la receta con más precisión, ya que los instrumentos utilizados para medir volumen suelen generar más mermas de líquido que si éste se pesa (sobre todo si se hace en el mismo recipiente donde estemos realizando la fórmula). 
 Tener siempre en cuenta la tara al pesar.


Espero que el post os haya sido útil y sobre todo
haya aclarado el porqué de medir en gramos hasta el agua.

No he querido liar más diferenciando entre masa y peso:
sé que son conceptos distintos, pero he utilizado ambos indistintamente, tal y como se utilizan en la calle :D

¡Un besazo y animaros a adentraros en este hobby! 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...