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Cómo hacer jabón paso a paso: tutorial con fotos!

02 abril 2012

¡Hola!

Hoy os traigo un tutorial para hacer jabón en casa. Es fácil, relajante, gratificante y recuperamos una tradición de época de nuestras abuelas.

Ellas usaban aceite reciclado. Con aceite usado de la freidora (colados los posos), por ejemplo, se puede hacer un jabón estupendo para fregar. Si no tenéis, pedidlo a la vecina o al bar, estarán encantados de dároslo y no tener que ir a tirarlo al punto limpio (sí: los aceites se llevan a un punto limpio, no se pueden tirar por el fregadero, son súper contaminantes!!!!). El jabón de aceite reciclado no huele a fritanga, la sosa se come los olores.

Si usamos aceite limpio, podemos usar el jabón para lavarnos, beneficiándonos de las propiedades de cada aceite y las cosillas que le echemos al jabón (arcillas, aceites esenciales,...) Nada que ver con los jabones comprados. Sobre todo si se tienen problemas de piel, irritaciones, bebés, etc,... vamos, yo no me lo pensaba.

El jabón es, básicamente, agua, sosa y aceite. Manipular la disolución de sosa y agua es peligroso (produce una reacción que emite vapores tóxicos y puede provocar quemaduras si te salpica). Por eso lo primero que os tengo que contar es que hay que adoptar una serie de medidas de seguridad:
  • Gafas de seguridad (o las de la piscina) y mascarilla (la compré en Leroy Merlín).
  • Guantes de los de lejía.
  • Ir vestidos apropiadamente (no hacer esto en bikini).
  • Tener a mano una botella de vinagre abierta: si salpica la sosa, el vinagre la neutraliza.
  • No usar nada de aluminio. Mejor cristal, cuchara de madera, cubos de plástico,...
  • Los instrumentos que usemos para hacer jabón sólo los usaremos para eso, incluída la batidora. Yo compré una de esas de 10 euros.
  • Las medidas son importantes, es necesario pesar los ingredientes.
  • Que no haya niños ni mascotas pululando mientras hacemos jabón. Recluídlos en un lugar cerrado, ponedles un vídeo, llamad a Teleabuelo, lo que sea. Pero nada de "Mamá, qué haces?? A veeerrr!!?? Tocarrrr".
  • Haced jabón en un sitio bien ventilado.
Para saber las proporciones de cada cosa, es bueno usar una calculadora de saponificación, como ésta. En ella se eligen los aceites o mantecas que queremos que tenga nuestro jabón y vamos jugando con las cantidades. Nos devuelve la cantidad de agua y sosa que necesitamos y las características que, con esas proporciones que estamos poniendo, tendría nuestro jabón.

Yo decidí hacer un jabón con aceites de oliva (300 g), coco (80 g), almendras dulces (40 g) y mantecas de karité (40 g) y mango (40 g). Pero porque era mi segundo jabón. El primero simplificad y haced uno de oliva y coco y ya. O de oliva sólo. No os compliquéis para empezar.

En lugar de agua me dio por poner una infusión de frutos rojos. El agua mejor bien fresquita, porque cuando añadamos sosa se liberará mucho calor y así no se nos sube tanto la temperatura.


Echad la sosa al agua, nunca al revés, ya que puede saltar! Yo lo hago por si acaso en el fregadero y en una jarra de cerveza que sólo uso para eso y que es práctica por eso de que tiene asa. Dad unas vueltas con una cuchara de madera y dejad enfriar, ya que la reacción generará mucho calor. Se pone a unos 90ºC. Iros a hacer ganchillo, a ver una tanda de publicidad de Antena3... y volved a la media hora. Una pena que la variación de pH tan bestia se haya cargado el colorcito de la infusión, me gustaba el color fresón... En fin, de ilusión también se vive.


Derretid en un puchero los aceites y las mantecas en el fuego. Si no ponéis mantecas, no hace falta calentar.


Echad los aceites en el recipiente de cristal o cubo de plástico donde vayamos a juntar todo.


Sobre los aceites, verted la solución de sosa. Dad unas vueltas con una cuchara de palo...


... y meted la batidora. Salpica bastante. Aquí veis cómo, previsora, tapé un poco la cocina con periódico.


Al principio la mezcla es líquida, pero poco a poco se irá haciendo más densa. Lo que tarde depende de la combinación de aceites, porque la primera vez me tardó más de media hora y esta vez un par de minutos.


El punto que debe tener la mezcla al final es como de natillas y se dice que "alcanza la traza". Es cuando se marcan surcos del batido, si hacemos una raya con la batidora se queda marcada (la traza) y si la batidora gotea se queda el chorretón sobre la mezcla. Mejor una foto.


En este momento se echan los aromas y los colorantes. Y luego se echa en moldes, preferiblemente de silicona para desmoldar mejor después. Me animé a usar una botella como molde. Yo no eché ningún colorante, pero sí eché aroma de mango y mirtillo a una parte de la mezcla. Dicen que, según los aromas, aceites esenciales, etc que eches, puede que se haga tan densa la mezcla que luego cueste un montón enmoldar. En mi caso tuve suerte y enmoldé sin problemas.

Golpead los moldes contra la encimera, para asentar la mezcla y tratar de que no queden muchas burbujas de aire atrapadas. A continuación hay que abrigar el jabón. Se envuelven los moldes con plástico transparente de cocina y se les abriga con toallas, mantas,... En estas primeras horas se inicia el proceso de saponificación y el jabón desprenderá mucho calor.

Como el vinagre neutraliza la sosa, yo friego la cocina y los cacharros que se han usado con vinagre y ya luego con el Fairy o lo que uséis. Vamos, que se queda todo como los chorros del oro.

Cuando veáis que el jabón ya está duro, al día siguiente o a los dos días, el jabón ya se puede desmoldar y cortar. El jabón que metí en la botella lo corté en lonchas, pero como el dibujo de la botella no era recto, salieron unas tajás muy... artesanales. Casi que me gusta más así, jejeje!! Se corta con botella y todo y luego se pela la rodaja del plástico como si fuera una loncha de chorizo. Si queréis que los bordes estén pulidos esperad a que endurezca mucho antes de sacarlo de la botella. Si no, queda a lo gotelé (que a mí me encanta!). Y el culo de la botella precioso. Para que veáis que no hace falta gastaros dinero en moldes, basta que no sean de aluminio!!! Así que si usáis bricks de leche forradlos antes de plástico de cocina. Lo que sobre de trocitos que se desprendan o se adhieran a los moldes no lo tiréis: haced una pelotilla o un dado de jabón.



En este momento se puede marcar el jabón con un sello comprado o hecho o hacerle dibujitos a punta de cuchillo.

Muy mono, sí, peeeeero no se podrá usar hasta que se cure, en unas cuatro semanas. Si lo usamos antes puede quedar sosa sin saponificar. Hay otro método llamado método en caliente (este que os he contado es en frío) que permite usar el jabón antes.

Hay que ser paciente!! Yo lo pongo a secar sobre una bandeja con un periódico (donde anoto la receta y la fecha en que está hecho) y un papel de cocina por si suda (la primera vez me pasó, soltó unas gotitas unos días, este lleva unos días y no ha sudado. Yo qué sé).

Ya la siguiente vez probaré a hacer algo más sofisticado, quizá a hacer dibujitos de distintos colores. Ya tengo mono!!!
Qué ganas de usar el jabón!! Olerá? No olerá? Hará espumita??? Ayayayayayyyy!!!! Qué paciencia hay que tener!!!

¡Besos marujiles!

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