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Cómo elegir un buen bálsamo labial que realmente funcione

13 abril 2018

Seguro que te ha pasado: te aplicas bálsamo labial varias veces al día pero los labios siguen agrietados y no acaban de curarse. El truco está en saber cómo elegir un buen bálsamo labial, lo cual no está para nada reñido con el bolsillo porque, ¡adivina!: los buenos protectores labiales no son para nada caros.



como elegir un buen bálsamo labial protector labios


Empiezo con este post una serie: para cada uno de los principales cosméticos habrá varios artículos sobre cómo elegir uno bueno, revisaremos si los más famosos tienen o no buenos ingredientes y propondrá algunos cosméticos de 10. Hoy le toca el turno a los bálsamos o protectores labiales.

Qué ingredientes no deben contener los bálsamos labiales

Buena parte de lo que nos ponemos en los labios nos lo acabamos tragando al comer, beber, al hablar, al pasarnos la lengua por los labios,... La lógica nos dice que los ingredientes de los bálsamos labiales deberían ser cuanto más "comestibles", mejor.

La gran mayoría de los bálsamos labiales comerciales, incluidos los más famosos, tienen entre sus ingredientes sustancias derivadas del petróleo (los identificarás como parafina, mineral oil, cera microcristalina, petrolatum, ceresin,...) Estos ingredientes no aportan ningún nutriente a la piel, sino que sólo crean una "capa" que aísla el labio del exterior, a modo de chubasquero. Si tenemos un labio seco, agrietado, dichos ingredientes no lo curan sino que dejan el labio "a su suerte". Por mucho que nos apliquemos vaselina, el Liposán de toda la vida, etc, el labio permanecerá agrietado y, de curarse, lo hará por los propios mecanismos que tiene el cuerpo para sanar una herida, pero no porque lo hayamos ayudado nosotros con un buen producto.



como elegir un buen bálsamo labial protector labios


Los ingredientes derivados del petróleo no sólo deben evitarse por su ineficacia en comparación con otros ingredientes sino también porque pueden contener impurezas que son tóxicas, especialmente cuando se ingieren, que se originan durante el refinamiento. La Organización Mundial de la Salud cuenta con una agencia especializada en la investigación sobre el cáncer (IARC: International Agency for Research on Cancer) que entre otros publica la clasificación de las sustancias con respecto a su vinculación con la enfermedad. Pues bien: los aceites minerales varían en su clasificación (desde cancerígenos para humanos hasta no clasificables como cancerígenos para humanos) según su grado de refinamiento y tratamiento. ¿Quién nos asegura que el refinamiento de los aceites minerales que contienen los bálsamos no tengan dichas sustancias tóxicas clasificadas como cancerígenas?

¿Qué necesidad hay de consumir bálsamos con este tipo de ingredientes cuando sí existen los que contienen sólo ingredientes naturales, efectivos y beneficiosos para nuestros labios? ;)


Cómo elegir un buen bálsamo labial


Olvídate de lo famoso que sea el bálsamo labial que sea, incluso de su precio, ya que aquí no vale lo de "si es caro es bueno". Lo que realmente importa, lo que realmente estás comprando, son los ingredientes que contiene el producto. Así que dale la vuelta y lee la etiqueta. Te sorprenderá ver que ¡muchos de los más caros no son más que aceites minerales perfumados!

Los bálsamos labiales naturales son fundamentalmente una mezcla de ceras y grasas vegetales, a veces perfumados (los naturales suelen emplear uno o varios aceites esenciales) y a veces edulcorados (por ejemplo con stevia). Además, suelen contener ciertos activos cosméticos, como la vitamina E.

  • Ceras naturales: la más habitual es la cera de abejas, pero si eres vegano puedes optar por productos que en su lugar tienen ceras vegetales como la de candelilla o la carnauba. La cera le proporciona dureza al producto final. Confirmado con apicultores: entre ellos es habitual mascar cera de abeja a modo de chicle. No es que se la coman a cucharadas, pero si la tragan no pasa nada.
  • Grasas vegetales, ya sean mantecas o aceites vegetales, (no confundir los aceites vegetales con los esenciales ni con los minerales, os dejo el link al post sobre las diferencias). La diferencia entre un aceite y una manteca vegetal es si se presentan en estado líquido o sólido a temperatura ambiente. Los aceites vegetales más habituales en los bálsamos labiales son los de oliva, coco, almendras, ricino,... Y entre las mantecas más frecuentes están la de karité y cacao. Aquí debo hacer un inciso con respecto a la lanolina. La lanolina es un producto ceroso que se obtiene de la lana de las ovejas. No es dañino para la piel, con eso no hay problema, pero un vegano por ejemplo tendría reticencias en usarlo.
  • Fragancia: los bálsamos labiales con certificados de cosmética ecológica emplean aceites esenciales, siendo frecuentes los de naranja, menta,... Personalmente, evito los aceites esenciales cítricos durante el día (son fotosensibles). Si el protector labial es para un niño de menos de 3 años o un bebé, escoge un producto sin aceites esenciales u opta por hacerlo tú misma. Es fácil, puedes seguir este tutorial para hacer bálsamo labial.
  • Endulzante: normalmente se utiliza stevia para que el producto sea más agradable de llevar y contrarrestar el sabor amargo que suelen tener los aceites esenciales.
  • Activos cosméticos: el más empleado en los bálsamos labiales es la vitamina E, tanto por su capacidad para regenerar la piel como para mantener el producto más tiempo en buen estado, retrasando que los aceites que contiene se enrancien. Lo puedes ver como vitamina E o como tocoferol.

Y también ten en cuenta...

  • Los ingredientes naturales se escriben en latín, los sintéticos (salvo excepciones) van en inglés. Cuanto más latinajo, mejor.
  • Opta por fórmulas cortas: así les damos menos oportunidades de fastidiar la fórmula con ingredientes inútiles, ineficaces o, como hemos visto, dañinos. Esto no quita que haya fórmulas largas con buenos ingredientes, pero en productos tan básicos como un bálsamo labial funciona.
  • A la hora de elegir un cosmético, ten siempre en cuenta tus sensibilidades y alergias personales. Vigila los ingredientes de los productos. Si por ejemplo tienes alergia a los frutos secos, evita el aceite de almendras, sobre todo en productos que es normal que te acabes tragando al pasar las horas como el bálsamo labial.
  • Por lo mismo, si tienes especial sensibilidad a ellas, ojo con las fragancias y opta por productos sin ellas o que tengan algunas que ya "hayas testado". Las fragancias se mencionan a veces como fragance, parfum y por los terpenos, que van al final del INCI (linalool, geraniol,...)

como elegir un buen bálsamo labial protector labios


Como te comentaba al principio, este post se completa con otros dos sobre productos "que sí" y productos "que no", que están en el horno y linkearé abajo en cuanto estén listos. Si tienes alguna sugerencia, ¡es el momento de decirlo en los comentarios! Así podré darles cabida en los otros posts sobre bálsamos labiales. Mientras, puede que te interesen estos posts sobre bálsamos labiales o sobre temas relacionados con este artículo:



¡No más labios resquebrajados!

¡Buen fin de semana a todos!
¡Ten un buen día!

¿Cuánta vitamina E hay que añadir en los cosméticos?

11 abril 2018

Hace un tiempo un Anónimo dejó un comentario en uno de los posts del blog, uno en el que explicaba cómo se hace la manteca de coco en casa. Aunque el tutorial cuente cómo hacerla con sólo dos ingredientes (agua y coco rallado), os sugería añadir vitamina E para alargar la vida del producto. La duda de Anónimo giraba en torno a la vitamina E y era bastante interesante, por lo que replico aquí su pregunta y la respuesta de forma más detallada por si es de utilidad si te animas a hacer cosmética en casa.

"Tengo una duda, me gustaría saber si el conservante es necesario echarlo nuevamente al ocupar el aceite de coco para otro producto. Me refiero a si quiero hacer un shampoo con aceite de coco, ¿debería NUEVAMENTE agregar la vitamina E o con la que eché al aceite es suficiente?Gracias."
Vitamina E Tocoferol iHerb Now Foods


Por lo que entendí, Anónimo había hecho manteca de coco siguiendo el tutorial del post y siguiendo la recomendación le añadió vitamina E. A continuación, elaboró un champú y pensó que era buena idea incorporar la manteca de coco que ya había hecho. Y fue en ese momento cuando le asaltó la duda: ¿era necesario añadir más vitamina E ("conservante", lo llama Anónimo) o es suficiente con el que le echó en su momento a la manteca?

La vitamina E no es un conservante


Lo primero que hay que aclarar es que La vitamina E (o tocoferol) no es un conservante sino un antioxidante, hace tiempo escribí un post específico sobre eso, os dejo el link. Resumiendo: el que la vitamina E (o tocoferol) retrase el enranciamiento de las grasas (su oxidación) no significa que sea un conservante. Si un producto contiene agua por mucha vitamina E que incorporemos no vamos a evitar que se estropee: necesitamos usar un conservante. La vitamina E se ocuparía de mantener "a raya" las grasas el mayor tiempo posible y del resto de ingredientes se ocuparía el conservante. Pero uno no sustituye al otro.

Según el objetivo, varía la cantidad de vitamina E que hay que añadir al cosmético


La vitamina E aporta una serie de propiedades beneficiosas para la piel y retrasa el enranciamiento de las grasas del cosmético que se trate. Según cuál es el objetivo, hay que añadir una cantidad distinta de vitamina E.

Hay que añadir más vitamina E a un cosmético si queremos aprovecharnos de sus beneficios para la piel y menos cantidad si lo que buscamos es sólo retrasar el que las grasas que contiene se enrancien pronto. Pero, ¿qué cantidad en concreto?

  • Si el objetivo es retrasar el enranciamiento de las grasas, hay que incorporar entre el 0,02% y el 0,2% del peso de las grasas de nuestro preparado de vitamina E. Por ejemplo, si en 100 gramos de manteca de coco añadimos entre 0,02 y 0,2 gramos de vitamina E, nos aseguramos que dichas grasas nos van a aguantar más tiempo sin oxidarse.
  • Si consideramos a la vitamina E como un activo y la incorporamos en la fórmula de un cosmético buscando unos beneficios para la piel, echaremos entre el 0,1% y el 0,5% del peso total del cosmético final. Es decir, que con este fin en 100 gramos de champú tendríamos que incorporar entre 0,1 y 0,5 gramos de vitamina E.

Nótese que la base sobre la que se calcula el porcentaje varía: para el objetivo de retrasar el enranciamiento de las grasas el porcentaje se calcula sobre el peso de las grasas que contiene el cosmético mientras que si el objetivo es aportar un "extra" a la piel, el porcentaje se calcula sobre el peso total del producto final.

Vitamina E Tocoferol iHerb Now Foods


Caso práctico: incorporando vitamina E a un cosmético


Me faltan datos para hacer los cálculos exactos para el caso que planteaba Anónimo: desconozco qué cantidad exacta de vitamina E incorporó Anónimo a la manteca de coco, qué cantidad de manteca añadió al champú, cuánto champú hizo y si éste contenía o no otras grasas. Pero pongamos por ejemplo que Anónimo hizo 100 gramos de manteca con 0,2 gramos de vitamina E y que añadió al champú la décima parte. Y que el champú (250 gramos) no contenía ninguna otra grasa.

Si Anónimo busca que la cantidad de vitamina E del champú fuera suficiente para aprovecharse de sus beneficios para la piel (cuero cabelludo), habría que asegurarse de que el 0,1%-0,5% del peso del champú correspondan a dicha vitamina. La vitamina E ya presente en la porción de manteca de coco que echamos al champú ya cuenta para el cómputo de la cantidad total que tengamos que añadir. Esto es como lo de que tenemos que beber 2 litros de agua al día: da igual si son de agua o de caldo, todo va sumando.

Si hacemos 250 gramos de champú necesitaríamos entre 0,25 y 1,25 gramos de vitamina E para asegurarnos de que haya una cantidad suficiente como para que la piel se beneficie de ella. Pongamos que decidimos que el champú en total tenga 1 gramo de vitamina E. A ese gramo tendríamos que restarle la vitamina E que ya contiene la parte de manteca de coco que hemos incorporado (0,02 gramos), por lo que tendríamos que añadir otros 0,98 gramos de Tocoferol.


Recopilando otros posts del blog sobre el tema o mencionados en este:



¡Espero que haya sido de utilidad!

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, gracias a ellos veo hacia dónde van los intereses o cuáles son las dudas más comunes y me ayudáis a hacer posts como este. ¡Gracias!


¡Buen día!

Hacer crema solar casera ¿es seguro?

21 junio 2017

Bastantes de los lectores de este blog comparten conmigo el hobby de hacer cosméticos en casa: jabones, cremas, mascarillas,... salen de nuestras manos dándonos gran satisfacción. Y claro, cuando se acerca el verano nos entra a todos el gusanillo de hacer una crema solar casera. Sabemos que el óxido de zinc y el dióxido de titanio son filtros físicos que se utilizan en algunas cremas solares por lo que la tentación es añadir estos ingredientes fijándonos en la proporción que contienen las que se comercializan. Pero, ¿realmente es así? ¿Realmente podemos hacer crema solar en casa de forma segura?


hacer crema solar casera


Por ejemplo, la crema solar Devita contiene un 19% de óxido de zinc y tiene un SPF de 30. La tentación está ahí: ¿y si añadimos ese mismo porcentaje de óxido de zinc? ¿Obtendríamos un producto de igual SPF?

Lo cierto es que no siempre es así. Muchas veces hacer un cosmético no es simplemente echar ingredientes a un caldero: es el caso de las cremas solares. El resto de ingredientes de la fórmula (las fragancias, los emulsionantes,...) pueden afectar a la protección solar del producto final, la forma en que se mezclan los ingredientes dista de cómo se hace en un laboratorio y aunque replicáramos el listado de ingredientes de una fórmula comercial, ¿cómo vamos a poder testar el SPF en casa?



hacer crema solar casera óxido de zinc


Hace unas semanas, buscando información sobre el tema, di con un artículo del blog Realize Beauty que trata precisamente de eso, del proceso de creación de una crema solar de óxido de zinc y de los resultados de los diferentes test de SPF al que Amanda, creadora del blog y químico cosmetóloga profesional, sometió a una fórmula tras otra. Además del coste que tiene hacer un test de SPF (habla de 700 dólares), los resultados fueron bastante deprimentes, ya que testó fórmulas de las que estaba segura que obtendrían un SPF superior a 30 y resultaron tener un SPF de 12. En el link podéis leer más sobre sus desventuras.

Me temo que no podemos hacer una crema solar en casa con un mínimo de garantías. Cremas hidratantes, jabones,... sin problema. Pero una crema solar fallida es peligrosa para nuestra piel, ya que la deja desprotegida ante el sol... y desgraciadamente todos conocemos las consecuencias que eso puede tener.

Este verano no te la juegues: compra un buen protector solar y déjate de experimentos caseros.

¡Ten buen día!

Cómo eliminar la celulitis con ingredientes naturales (o al menos plantarle batalla)

03 mayo 2017

El verano está a la vuelta de la esquina y se nota en el blog. Salimos de nuestra crisálida invernal (al estilo del anuncio de Ikea) y... el espejo nos delata. Está habiendo un repunte de visitas en el artículo que escribí sobre el método de entrenamiento BBG de Kayla Itsines y me escribís preguntando por cremas anticelulíticas o reductoras. Hemos tenido todo un año para cuidarnos pero... en fin, todos somos humanos y lo dejamos "para el final". Así que hoy daremos un repaso a los ingredientes que pueden ayudarnos a eliminar la celulitis o al menos a plantarle batalla, aquellos que deberíamos buscar en los productos anticelulíticos que usemos. Pero antes aclaremos unos conceptos:

Qué es la celulitis

Lo primero de todo, me gustaría aclarar a qué me refiero cuando hablo de celulitis. Siendo estrictos con el lenguaje, celulitis es una inflamación de la estructura de la piel debida a una infección y cuando esto sucede hay que ir al médico. Créeme: dolerá lo suficiente como para tener que ir. Sin embargo, se suele "prostituir" dicho término médico para hablar de algo muy mundano y que dista de tratarse de una enfermedad: la piel de naranja.

La celulitis de la que hablaremos hoy es de la segunda y es "simplemente" un "problema" estético. Está causada por la acumulación de grasas, agua y toxinas en capas profundas de la piel y hace que empeoren la circulación de la sangre y el drenaje linfático, sistemas que precisamente son la vía natural para eliminar los desechos del organismo, provocando un efecto "pesadilla pescadilla que se muerde la cola". Y como consecuencia de lo anterior, se forman esos hoyuelos socialmente antiestéticos que todas odiamos y que tanto dinerito le dan a las casas cosméticas.




Aunque no se trate de una enfermedad, tampoco está de más conocer el origen de la propia celulitis. En este sentido sí cabe pensar que no está de más comentarlo con el médico, pero no porque se trate de una enfermedad en sí.

Hay muchos factores que influyen en el desarrollo de la celulitis y algunos de ellos están fuera de nuestro control, como son los factores genéticos y hormonales. Otros factores sí los podemos controlar, como alimentarnos correctamente, hacer deporte, beber agua, evitar el tabaco y el alcohol o utilizar productos cosméticos anticelulíticos.




Atención SPOILER: "portándonos bien" y adoptando todos estos buenos hábitos lograremos una mejoría (en el aspecto de la piel de naranja y en nuestra salud), pero no una desaparición total y por siempre de la celulitis. En este sentido podemos hablar de que se trata de una guerra perdida de antemano.

Sin embargo, sí tiene sentido presentarle batalla a la celulitis, porque implica emprender un camino de buenos hábitos que nos llevará a una mejoría estética y de nuestro estado de salud en general. Así que... ¡a por ella!


Las cremas anticelulíticas

Con esto de que la sociedad de hoy en día ha castigado (estéticamente hablando) la piel de naranja, las casas cosméticas se afanan presentándonos "cremas milagro" contra la celulitis. Desengañémonos: la crema anticelulítica perfecta no existe, sobre todo si nos limitamos a aplicárnosla sin cambiar nuestros hábitos por otros más saludables.

Pero pongamos que sí lo hacemos, que corregimos nuestra alimentación, que dejamos de lado el alcohol y el tabaco, que empezamos a hacer deporte y cumplimos con los consabidos dos litros de agua al día. Ahora sí tiene sentido utilizar una "ayudita cosmética". ¿Y qué ingredientes naturales son los que tenemos que buscar en nuestras cremas anticelulíticas? Estos:

Qué ingredientes naturales tienen que tener las cremas anticelulíticas

Seguro que hay muchos otros, pero estos son los más habituales:

 Cafeína: estimula la eliminación de las grasas y tiene un efecto drenante, de ahí que sea un ingrediente clásico en las cremas anticelulíticas. Además, mejora la circulación sanguínea, algo que ya habíamos visto que con la celulitis empeora. De ahí que también se utilice en los contornos de ojos, para reducir bolsas y ojeras.

 Extracto de centella asiática: es una planta con propiedades diuréticas, lo que ayuda a movilizar las grasas, líquidos y toxinas que se acumulan en capas profundas de la piel dando lugar a la celulitis. Además activa la circulación de la sangre y estimula el sistema linfático.




 Extracto de fucus: es un alga que se encuentra en varias partes del mundo, entre ellas en las costas gallegas. Por su contenido en potasio ayuda en la eliminación de líquidos y tiene un efecto antiinflamatorio del tejido adiposo, por lo que es útil para combatir la celulitis. Como todas las algas, mojadas incrementan su volumen de forma espectacular, por lo que a menudo la encontramos también en pastillas para controlar el apetito. Su empleo para tratar la obesidad también se debe a que estimula la tiroides y el metabolismo basal.

 Extracto del castaño de Indias: mejora la circulación gracias al contenido de escina de sus semillas (de las que se saca el extracto) y favorece la eliminación de líquidos.

 Extracto de rusco: otro vegetal que se usa para los problemas relacionados con la circulación. Así, también se usa para la cuperosis o rojeces. En cuanto a la celulitis la conbate además de mejorando la circulación, por sus propiedades drenantes, depurativas, antiinflamatorias,...

 Extracto de hiedra: sí, sí, ese arbusto trepador que vemos a menudo en los jardines tiene efectos vasodilatadores mejorando la circulación. Ahora bien, al ser tóxica siempre debe tener uso externo (a menos que haya un médico detrás). Esta planta me da más respeto, ya que he leído que la hederina (uno de sus compuestos) es vasoconstrictora en dosis altas (es decir, que si nos pasamos hace el efecto contrario).

 Extracto de té verde: últimamente me he hecho adicta a las infusiones de té verde y desde el segundo día he empezado a notar lo diurético que es. Mis días se reducen a un ir y venir del baño. Tiene un gran poder antioxidante, por lo que para la piel en general y la celulitis en particular (por lo que favorece la eliminación de líquidos y toxinas) va genial.




 Extracto de fenogreco (conocido también como alhova): es una planta habitual en los campos de trigo y se viene usando desde hace siglos en las cocinas tradicionales de varias partes del mundo (ya sea como especia, sus semillas, sus hojas,...) Tradicionalmente se le confieren propiedades digestivas y galactogogas (favorece la subida de la leche materna). También se usa como suplemento para controlar el colesterol y diabetes. En la actualidad están estudiándolo en tanto que puede ser útil en la lucha contra el cáncer. En cuanto a la celulitis, ayuda a drenar.

 Extracto de mirtillo: los mirtillos están llenos de antioxidantes y tienen propiedades para mejorar la circulación sanguínea: de ahí su utilidad para luchar contra la celulitis.

 Aceite de almendras dulces: de todos los aceites vegetales este es el que más veces se nombra cuando se habla de luchar contra la celulitis. Por ahora no he encontrado el motivo real por el cual se le suponen propiedades contra ella. Sin embargo, lo dejo en este listado por lo siguiente: todos los aceites vegetales (girasol, almendras, oliva,...) van genial contra la celulitis en cuanto que permiten masajear durante largo tiempo la piel, la nutren dándole una mejor apariencia y porque en ellos se pueden disolver aceites esenciales que sí que tienen actividad específica contra la celulitis y que no (¡nunca!) se pueden aplicar directamente sobre la piel. La idea es echar una o dos gotas de aceite esencial en cada masaje, no más (o corremos el riesgo de irritar la piel). Los aceites esenciales más efectivos en este sentido son: de limón, geranio, enebro, ciprés, lavanda, naranja amarga, romero y menta.

 Vitaminas: la A participa en la síntesis del colágeno, la E es el antioxidante por antonomasia, la C también es antioxidante y combate los radicales libres,... En general, las vitaminas ayudan a tener una piel más sana y resistente, lo que se traduce en que la piel de naranja se haga menos evidente.

 Mentol: el mecanismo en el que el mentol puede ayudar a combatir la celulitis es curioso. No sé si habéis probado alguna vez alguna crema para piernas cansadas. Habitualmente contienen mentol, que al contacto con la piel da una sensación de frío muy refrescante. Pues bien, en 2014 un grupo de médicos investigadores de la Universidad de Padua (Italia) descubrió el mecanismo por el que se activaban los tejidos adiposos al contacto con el mentol, con la intención de generar calor. Engañamos al organismo haciéndole pasar frío de forma localizada y se pone a gastar grasa para producir calor. Podéis leer el resumen de la publicación de la investigación en la revista "Molecular and Cellular Endocrinology" aquí. Nota mental: traducirlo, completarlo con las notas de prensa que salieron en aquel entonces y contároslo con más detalle en un post, porque la verdad es que es un hallazgo sorprendente. En resumen: no usaré la crema para piernas cansadas sólo para las pantorrillas ;)

Cosas a tener en cuenta con los ingredientes de los cosméticos anticelulitis

Aparte de tener en cuenta lo habitual en un cosmético (una formulación respetuosa con la piel y el medio ambiente, por tanto sin derivados del petróleo, siliconas, etc) hay que tener en cuenta que algunos de los ingredientes naturales que os he mencionado y que se suelen utilizar en las cremas anticelulíticas estimulan la tiroides o no son adecuadas para usar durante el embarazo. Si esa es tu situación, consulta con un médico antes de empezar a usarlas.

Ten en cuenta que los ingredientes que he comentado deberían encontrarse en una proporción suficiente para que efectivamente hagan algo por nuestra piel. Las listas de los ingredientes cosméticos de los productos van ordenadas de mayor a menor presencia de los ingredientes en la fórmula, de forma que no sirve de nada que estos ingredientes clave en la lucha contra la celulitis se encuentren al final. Vigilad que se encuentren en la primera mitad de la lista o al menos delante de los ingredientes que sabemos que están en las fórmulas en cantidades mínimas, como los perfumes y los conservantes. La excepción la constituyen los aceites esenciales, que suelen ir al final de las fórmulas.


Además de los ingredientes, lo importante en los cosméticos anticelulíticos es su aplicación: ser constantes e insistir con el masaje. Es más, yo diría que el masaje es incluso más importante que la crema en sí. El masaje circular ascendente es fundamental ya no sólo para que el producto penetre en la piel sino per se. No es de extrañar que en los centros de belleza haya masajes específicos para tratar la celulitis, y es que el masaje hace mucho.

En este sentido, y como os he comentado antes, hay texturas que ayudan más que otras. Van muy bien los productos aceitosos o las cremas que tardan en absorberse. Pueden ser latosos de aplicar, pero en este caso realmente necesitamos un producto que tardemos en aplicarnos, en el que tengamos que emplearnos a fondo.

De ahí que usar exfoliantes corporales sea también un remedio efectivo, por lo que nos obligan a masajear la piel. Hace un tiempo publiqué la receta del exfoliante anticelulitis de café, igualito al de la marca Frank (sólo que hecho en casa sin gastarnos un duro). Varias lo probásteis y me comentásteis que os había gustado un montón, que os dejaba la piel suave y tonificada: ¡anímate a hacerlo!




Sobre todo no te agobies. Tener celulitis es algo común (lo raro es no tenerla). Luchar contra ella es positivo en cuanto que hacerlo implica cambiar hábitos y mimarnos más, lo que redundará (sí, también) en nuestro aspecto, pero sobre todo en nuestra salud.

Y eso sí que es lo más importante.

¡Pasad buen día!

Un día para mí

10 noviembre 2016

Hoy es (es decir, ayer fue) día no laboral en Madrid, así que he decidido dedicármelo a mí misma. Todo un día para mí... que comparto contigo. ¿Me acompañas?



1- Para empezar, simplemente di "no"

Para realmente tener un día para mí, lo primero de todo es decir no. No es fácil decir "no". No estamos acostumbradas a decirlo y, lo que es peor, el resto de personas no están acostumbradas a oírnoslo decir.

Hoy no voy a poder entrar en tus planes. Hoy tengo planes para mí.

También debo decir "no" a quedarme todo el día en la cama. La excusa es la de siempre: así se descansa. No es verdad. Descansar muchas veces significa cambiar de actividad, no estar en la cama todo el día. Además, si una se queda en la cama no se trata de "un día para mí" sino de un día para las preocupaciones y los problemas, para darle vueltas una y otra vez. Piénsalo.

2- Elige lo que consumes

Quiero que sea un día tranquilo, de relax, de energía positiva. No hay cabida para telediarios, periódicos, móvil del trabajo. Sé que proyecto parte (o incluso mucho) de lo que consumo y debe de contener una energía bastante negativa para acabar día sí y día también fuera de mis casillas :( Hoy no hay espacio para eso.

Sin embargo, hay espacio para leer y evadirme y para un canal de Youtube que acabo de descubrir. Si habláis inglés os lo recomiendo: Infinite Waters. Hay vídeos muy de "yoguis", pero hay otros en los que Ralph Smart da muy buenos consejos sobre cómo evitar que te afecte lo negativo, cómo tratar con personas "difíciles", autoestima,... Al principio con eso de que te desea paz y esas cosas parece que "es un flipao", pero dale una oportunidad: dice cosas con mucho sentido.




3- Comida sana

Quiero sentirme bien por dentro. No quiero comida pesada. Quiero que sea fácil de digerir, que me sacie, me nutra y me haga sentir bien, ni hinchada ni culpable. Al mismo tiempo quiero darme mis caprichos. Menos mal que la comida sana y rica existe :D

Empiezo la mañana con pan de centeno con mantequilla de cacahuete desgrasada (¡existe!) y una deliciosa mezcla de té blanco, vainilla y almendras de Harney and Sons (es una de las mezclas especiales de Navidad del año pasado. Espero que este año la relancen. De todos modos, las mezclas que he probado de Harney and Sons me han gustado mucho, calientan las manos y el alma, por no hablar de la lata tan hermosa...)

Para la comida preparo un buen tazón de miso y un sencillo arroz con pollo. El miso en forma de pasta densa lo reservo para cuando como en casa. Lo mezclo con agua caliente y a veces le añado algas wakame desmigadas, tofu o un poco de verdura cocida. Suelo reservar los sobres de miso deshidratado para la oficina, así que en esta ocasión preparo mi sopa con el de Mugi. Con una cucharadita de pasta es suficiente. ¡Delicioso!

4- Casa limpia

Limpiar la casa no suele entrar en lo que la gente entiende por "un día de relax para una misma". Lo mismo me sucedía a mí. Ordenar y limpiar mi casa eran para mí una tortura semanal, algo que no acababa nunca, un bucle sin fin. Mi forma de entender el orden y la limpieza de la casa cambiaron al leer el libro "La magia del orden" de Marie Kondo, que os recomiendo muchísimo. Es llamativo que un libro sobre organización del hogar esté entre los libros más leídos del país. Algo tendrá, ¿no?

Tras un palizón ordenando, que trajo consigo una enorme sensación de liberación, ahora comprendo que emplear una hora para mi casita forma parte del relax. De alguna forma es devolverle a mi casa las alegrías que me da y regalarme a mí misma la paz de un hogar limpio.

No tiene por qué ser una hora seguida. No tiene por qué implicar una limpieza de arriba abajo. Hoy siento ganas de aspirar y fregar el suelo, ordenar el salón, repasar la cocina y fregar el lavabo y el wc, y lo hago en varias tandas: mientras preparo el té del desayuno, después de desayunar y antes de merendar. Casi ni me entero.

(Nota: a día de hoy mi casa sigue siendo un desastre, pero no porque esté sucia y desordenada sino porque con el método de KonMari me he vuelto más exigente :P)


 La magia del orden Marie Kondo KonMari


5- Una ducha caliente

... y puesta a punto en general: una buena exfoliación, un repaso a las cejas, a la manicura,...

Ya sabéis que el exfoliante facial de Acure Organics es mi santo grial de los exfoliantes. ¡Buenísimo! Para el cuerpo, prefiero hacer mis propias mezclas. En cuanto a la manicura, y para contrastar con los tonos blancos, negros y grises por los que me ha dado esta semana, llevo un tono que creo que pega más en verano: un rojo sangre de Kiko (el 238) que os enseñé hace... ¿¡4 años!? ¡Uf! ¡Cómo pasa el tiempo!

6- Haz algo que te apasione (y que quizá lleves tiempo sin hacer)

Escribir en el blog. Hacía algunas semanas que no lo hacía y para mí es un auténtico placer. Por ejemplo, este mismo post. Cada palabra, cada idea, cada persona que imagino al otro lado leyendo... me dan paz y alegría a la vez

7- Haz algo que quizá no te apasione tanto hacer pero es necesario

Tengo que planchar una camisa vaquera y un pantalón de traje. Y también tengo algún bajo y botón que zurcir.

Esto sí que no me apetece nada hacerlo, pero sé que me hará sentir orgullosa de mí misma la próxima vez que lleve puesta la camisa o el pantalón. Y sí: quiero sentirme orgullosa de mí misma, no solo por lograr grandes cosas, sino también por las pequeñas.

Lo bueno es que son cosas que puedo hacer mientras me concedo un premio, como por ejemplo, ver una película. Después de comer me pongo a ver la de Los Juegos del Hambre.

Después de leerme los siete de Harry Potter (y en lo que consigo el octavo libro, el nuevo) me he puesto a leer la trilogía de Los Juegos del Hambre. El primer libro lo he devorado en pocos días. Hacía mucho que un libro no me enganchaba de esta manera, ¡menuda historia! Si os gusta la acción y os gustan los argumentos del tipo 1984, Rebelión en la Granja o El Show de Truman, esta trilogía es IM-PRES-CIN-DI-BLE.



 Los Juegos del Hambre


8- Toca mimarse

No hay motivos por los que no usar perfume incluso en casa. Me encanta el de rosas de The Body Shop. Me lo regaló Adaldrida la última vez que vino a Madrid y es muy yo. No mi yo de hace unos años o el yo que quisiera ser, sino el yo que soy. No sé si eso tiene sentido, pero ¿qué cosas lo tienen al hablar de un perfume?


colonia rosas The Body Shop


Aprovecho y me pongo una mascarilla. Fuera hace frío, así que lo ideal es que limpie y a la vez nutra, que no reseque. Me gusta mucho para eso la mascarilla Cell Stimulating Face Mask de Acure Organics. Contiene arcilla verde, que deja los poros de la piel muy limpios, y, al mismo tiempo, aloe vera, glicerina, manteca de cacao, aceite de argán (entre otros ingredientes de 10) que hacen que la piel quede nutrida y relajada, sin rojeces.

Tras aclararla me masajeo la cara con unas gotas del aceite eco-bio Eterna Juventud de Lavanda&Co. Hace un tiempo me lo enviaron desde la marca para probarlo, junto con otros productos. Ahora, que ha pasado un tiempo razonable utilizándolos, os puedo confirmar que son de 10 y este aceite me tiene enamorada. Post a la vista.


aceite facial Lavanda&Co

9- Hacer planes

Este fin de semana haré una quedada con amigas para ir a Biocultura, ¡un plan genial! Y en algunas semanas, ¡vacaciones en las Canarias! Las quedadas, las excursiones, los viajes,... se empiezan a disfrutar cuando se preparan. Así que dedico un tiempo en la web de la feria, apuntando los stands a los que quiero ir, viendo fotos de las islas y buscando los bikinis que me llevaré a las islas.




10- Dormir bien

No hay día de relax que valga si al día siguiente estoy agotada y empiezo con prisas. Por eso preparo el táper para mañana, la ropa que me pondré y me voy a la cama pronto, bien calentita.

¿Algunos trucos para caer rendida? Una buena infusión de hierbas, desconectar los móviles (¡nada de redes sociales en la cama!) y un aroma relajante.



La lavanda es muy utilizada por sus propiedades relajantes. No sé por qué pero es respirarla y sentirme segura, en paz y cansada... muy... cansada...


¡Buenas noches!

¿Qué significa IU o UI al medir las vitaminas?

09 noviembre 2016

En el post sobre la vitamina E Anónimo me puso un comentario con una duda muy interesante, así que le dedico esta entrada. La pregunta gira en torno a las siglas IU que figuran en los frascos de vitaminas como por ejemplo en los de vitamina E. ¿Qué significa IU o UI al medir las vitaminas? Este fue el comentario:

"si la vitamina E de Now Foods tiene 23.000 IU, que no sé lo que es, porque está disuelta en aceite, ese 0,02%, a 0,2% de vitamina E que hay que añadir, cómo se calcula teniendo en cuenta que la vitamina E de Now Foods está disuelta. Esto es, cuál es la concentración de vitamina E dentro del aceite que Now Foods"
vitamina E

¿Qué significa IU o UI?

IU son las siglas de "International Unit". En español se dice UI, en atención a "Unidad Internacional". Se trata de una medida usada en farmacología que mide la cantidad que hay de una determinada sustancia en un preparado.

Para "facilitar" las cosas, 1 UI varía de una sustancia a otra. Los responsables de establecer a cuánto equivale 1 UI para cada sustancia es el Comité de Estandarización Biológica de la Organización Mundial de la Salud. Este Comité hace un preparado con una cantidad arbitraria de la sustancia en cuestión y a ese contenido lo denomina 1 UI.

Las vitaminas (la A, la C, la E, etc) no son "únicas" sino que en realidad tienen múltiples variantes. Así, hay tablas que indican la equivalencia entre UI y miligramos del delta-alfa-tocoferol, del delta-alfa-tocoferol-acetato, beta-tocoferol, etc.


¿Cómo calcular la cantidad de vitamina E que hay que añadir en los cosméticos DIY teniendo en cuenta las UI?

En el post sobre la vitamina E os nombraba, por ser el que estoy usando ahora, el preparado de vitamina E de Now Foods. En su envase se especifica que se trata de un preparado de 30 ml que contiene 23.000 UI de D-alfa-tocoferol. 1 UI de D-alfa-tocoferol es equivalente a 0,67 mg. Por tanto, en los 30 ml del frasco de Now Foods hay 23.000 UI de D-alfa-tocoferol o, dicho en miligramos, 15.410 mg, es decir, 15,41 gramos.


vitamina E Now Foods iHerb


Como comentaba en ese post, la vitamina E se añade en una proporción de 0,02% a 0,2% del peso de las grasas de las cremas para conseguir retrasar su enranciamiento. Si tenemos que proteger 100 gramos de aceite, tendríamos que añadir entre 0,02 gramos y 0,2 gramos de vitamina E.

Si usamos el preparado de Now Foods y sabemos que en 30 ml hay 15,41 gramos de D-alfa-tocoferol, para evitar el enranciamiento del producto que estemos creando será necesario añadir entre 0,04 ml y 0,4 ml.

En resumen: primero comprobamos el tipo de vitamina que contiene el preparado que hemos comprado, consultamos su equivalencia UI-mg y después calculamos la cantidad de preparado que tenemos que añadir a nuestra creación haciendo reglas de tres.

Si os digo la verdad, nunca tengo en cuenta las UI al añadir vitamina E en mis cosméticos DIY, pero esta sería la forma correcta de hacerlo :D

¡Gracias por tu pregunta, Anónimo!
Siempre salen cosas interesantes a raíz de vuestros comentarios :D

¡Tened un buen día!
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