Los 8 bálsamos labiales más famosos a examen

17 abril 2018

No por ser los bálsamos labiales más famosos tienen que ser los mejores. Hace unos días veíamos en qué había que fijarse para elegir un buen bálsamo labial, así que hoy revisaré bajo ese prisma los ocho bálsamos labiales más famosos, aquellos que o hemos usado nosotras mismas o hemos visto desde niñas en el pupitre de al lado o más mayorcitas en el bolso de nuestras amigas. Yo misma he usado varios de estos antes de pasarme a la cosmética natural y menos mal que lo hice porque todos los inviernos no dejaba de tener labios agrietados... ¿Estará tu bálsamo labial en el listado?

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Ocultando la lista completa de ingredientes cosméticos


Cada vez hacemos más compras online, lo cual tiene muchas ventajas pero también inconvenientes como no poder trastear con el producto. Además, cada vez usamos más internet, las recomendaciones,... antes de hacer una compra, ya sea online como en tienda. Cuanta más información tengamos, mejor. Y en los cosméticos eso implica disponer del listado completo de los ingredientes. Esto es algo importante ya no sólo para las frikis de lo natural como yo, sino que sobre todo lo es si tienes una sensibilidad o alergia a determinados ingredientes y necesitas revisarlos antes de gastarte los cuartos. O lo que es peor: antes de tener que ir corriendo al hospital de turno.

Muchas marcas prefieren pedir perdón a pedir permiso y no publican el INCI de sus productos o señalan sólo algunos ingredientes, curiosamente sólo los naturales. Así que cuando me las he visto para encontrar un INCI y poder analizarlo lo indicaré :D

Y dicho esto, al tema: los 8 bálsamos labiales más famosos a revisión.


Vaselina perfumada Gal


Salvador Echeandía Gal comenzó a comercializarla a principios del siglo XX en la Perfumería Gal. Me imagino que sería como una "marca blanca" de la época. Dicha Perfumería también vendía un tal "petróleo para el pelo"(qué naif eran antes con los productos, hoy a nadie se le ocurriría llamar a nada así... aunque sea puro petróleo).

Laboratorios Gal anuncio antiguo petróleo para el pelo


La vaselina perfumada Gal es un clásico que ha estado en todos los neceseres. Existe tanto esta como la versión "cool" de sabores (melocotón, fresa, violeta,...) en cajitas de latón decoradas a lo Art Nouveau.

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Hoy en día la marca pertenece a Puig. Sin embargo, ni Puig la menciona en su web como parte de su portafolio de productos ni hay una web específica de Perfumerías Gal. El INCI lo he localizado en páginas web de distribuidores.

Paraffinum liquidum (mineral oil), cera microcristallina (microcrystalline wax), parafin, ceresin, parfum (fragance), coumarin

En cuanto al INCI, es petróleo del bueno, cosecha de Gadafi, y en la duda se presenta en varias de sus modalidades: parafina líquida, cera microcristalina, más parafina,... Nada más que decir, pasemos al siguiente.


Liposan


Liposan en España, Labello en el resto del mundo, es un bálsamo labial en stick. Otro clásico, que en este caso pertenece a Beiersdorf (los de Nivea).

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El listado de ingredientes completo no está en todas las webs de Labello/Liposan de los distintos países. Por ejemplo, en la italiana sí está, pero no en la francesa ni en la española. En la española de Liposán sólo se indica que sus ingredientes son "precioso aceite de jojoba y manteca de karate natural", pero ni rastro del resto de ingredientes. Por otro lado, las webs que sí indican el listado completo no mencionan el aceite de jojoba. Puede ser que la fórmula española sea distinta (sinceramente, no lo creo)... o que se trate de una errata y en lugar de jojoba quisieron decir ricino. En todo caso, ¿por qué ocultar el listado completo? ¿Por qué ponerlo en unos países sí y en otros no?:

Cera Microcristallina, Octyldodecanol, Hydrogenated Polydecene, Cetyl Palmitate, Ricinus Communis Seed Oil, Myristyl Myristate, VP/Hexadecene Copolymer, Cetearyl Alcohol, Polyglyceryl-3 Diisostearate, Butyrospermum Parkii Butter, Caprylic/ Capric Triglyceride, Pentaerythrityl Tetraisostearate, VP/Eicosene Copolymer, C20-40 Alkyl Stearate, Panthenol, Copernicia Cerifera Cera, Cera Alba, Aqua, Glycerin, Limonene, Linalool, Geraniol, Benzyl Alcohol, Citral, Parfum.



En todo caso, el INCI es un despropósito: ingredientes naturales mezclados con derivados del petróleo. Lo curioso es que los ingredientes naturales bien podrían por sí solos crear un buen bálsamo labial: aceite de ricino, karité, pantenol (vitamina B5), cera de caranday (copernicia, un árbol sudamericano), cera de abeja (cera alba). Ok al alcohol cetearílico (un adensante), al caprílico, a la glicerina,... Pero, ¿de qué me sirven sumergidos en cera microcristalina y demás?




Carmex


Carmex es otro clásico, un producto de toda la vida que además está asociado al tratamiento de los labios cuando ya se encuentran en malas condiciones. Como el Letibalm, que veremos en un momento.

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La web indica que contiene crema de cacao humectante (¿desde cuándo la manteca de cacao es humectante?), alcanfor y mentol "que los suaviza" (¿eh? Dan frescor pero suavizar... En fin) pero ni rastro del INCI completo. Sí tiene un apartado en el que presenta los ingredientes que usan los productos Carmex y las propiedades de cada uno, pero ¿tanto cuesta indicar el INCI de los productos? En cuanto a los productos físicos que vienen en un cartoncillo sí llevan los ingredientes en el reverso, pero desconozco si esto también sucede en los que van en botecitos. En todo caso, la web no da los INCI.

Petrolatum, Lanolin, Euphorbia Cerifera Cera, Ethylhexyl Methoxycinnamate, Benzophenone-3, Ozokerite, Cetyl Esters, Theobroma Cacao Seed Butter, Cera Alba, Paraffin, Camphor, Menthol, Salicylic Acid, Parfum, Vanillin, Hydroxycitronellal, Limonene, Linalool, Geraniol, Citronellol.

De nuevo, ¿de qué me vale la cera candelilla (Euphorbia Cerifera), la de abeja, la manteca de cacao,... si los tenemos en derivados del petróleo (petrolatum y parafina)? Por otra parte, la fórmula contiene dos filtros solares químicos no muy recomendables: Ethylhexyl Methoxycinnamate y Benzophenone-3. Si una quisiera evitarlos lo tiene doblemente difícil con este producto, ya que ni publican el INCI ni indican en el envase que contiene filtro solar...

Todo esto aplica a todos los productos Carmex salvo a los Carmex Comfort Care que aprueban y que mencionaré en un próximo post de bálsamos labiales con buen INCI, ¡no te lo pierdas!



Eucerin


Al igual que Liposan, Eucerin pertenece a Beiersdorf, aunque en este caso la web sí publica claramente el INCI del producto:

Octyldodecanol, Hydrogenated Polydecene, Ricinus Communis, Cetyl Palmitate, Myristyl Myristate, Polyglyceryl-3 Diisostearate, Pantenol, Ethylhexyl Methoxycinnamate, Cetearyl AlcoholBis-Diglyceryl Polyacyladipate-2, C20-40 Alkyl Stearate, Cera Carnauba, Aqua, Butyrospermum Parkii, Simmondsia Chinensis, Tocopheryl Acetate, Cera Alba, Bisabolol, BHT, Farnesol  
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Rabia, mucha rabia: ¿por qué no dejar el aceite de ricino, el pantenol, la cera carnauba y la de abeja, la manteca de karité, el aceite de jojoba, la vitamina E, el bisabolol sin mezclarlos con otras historias? Y por otro lado dale con recurrir a filtros solares de este tipo...



Letibalm


Al igual que Carmex, Letibalm es uno de esos bálsamos que tradicionalmente se compran en farmacia para cuando tus labios están mal, muy mal. De los que te recomienda el médico.

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Sin embargo, no es más que una mezcla de ingredientes naturales (mantecas de cacao y karate, vitamina E, alantoina, extractos vegetales,...) con otros decadentes derivados del petróleo. Es una pena, porque si mantuviéramos unos y quitáramos otros tendríamos un buen producto. Pero no... Eso sí: INCI completo y fácil de encontrar en la web.

Lanolin, Petrolatum (vaselina), Paraffinum Liquidum, Paraffin, Theobroma Cacao Extract, Butyrospermum Parkii Butter, Aroma, Propylene Glycol, Ethylexyl Methoxycinnamate, Tocopheryl Acetate, Allantoin, Melissa Officinalis Extract, Centella Asiática Extract, Hamamelis Virginiana Extract, Helianthus Annuus Extract, Aqua, Menthol, Alcohol Denat, CI 12150.




Isdin


Otro bálsamo labial de farmacia... al que le pasa algo similar que al Letibalm. Ingredientes naturales y otros derivados del petróleo metidos en el mismo caldero. Una pena, ya que la fórmula se estrenaba bien con el aceite de ricino y la cera de candelilla.

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Se trata de un labial con protección solar, pero dicha protección viene de filtros químicos, no físicos. Además, tenemos parabenos e ingredientes considerados disruptores endocrinos como el Ethylexyl Methoxycinnamate  (que además está bastante arriba en la fórmula, por tanto, lo tenemos presente en mayor cantidad). ¡Ah! Y en su web, ni rastro de la fórmula...

Ricinus Communis (castor) Seed Oil, Euphorbia Cerifera (Candelilla) Wax, Ozokerite, Petrolatum, Ethylexyl Methoxycinnamate, Paraffinum Liquidum (mineral oil), C12-15 Alkyl Benzoate, Octyldodecanol, Lanolin Alcohol, Acetylated Lanolin Alcohol, Isostearyl Neopentanoate, Butyl Methoxydibenzoylmethane, Rosa Canina Fruit Oil, Panthenol, Tocopheryl Acetate, Retinyl Palmitate, Propylparaben, Aroma, CI15850 (red 6), CI 77491 (iron oxide), BHA.


Dermo Suavina Calduch


Te soy sincera: antes de ponerme a redactar este post no conocía este producto y lo mismo es "sacrilegio", ya que al investigar sobre él parece que es uno de esos "de toda la vida". Parece ser que se hace a mano desde 1880, es producto nacional (laboratorios Calduch está en Castellón), nació para atender los labios agrietados de los recolectores de naranjas y que su fórmula es secreta... La historia en conjunto tiene un halo a tradicional, a retro, a abuela, que me hizo ilusionarme: ¡lo mismo estaba frente a la vaselina Gal en su versión natural! Pero no.

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Buscando un poco encontré el INCI (el secreto, jejeje):

Petrolatum, Menthol, Parfum, Limonene, Citronellol, Linalool, Geraniol, Citral, Benzyl Alcohol. 


La fórmula secreta resultó ser un chasco. En este caso ni siquiera hay mezcla de productos naturales con otros que no lo son, sino que Suavina tiene una fórmula muy similar a la de la vaselina clásica: petrolatum aromatizado, nada más.





Lip Protectant 8 hours de Elisabeth Arden


Otro producto con el que me las he visto para localizar el INCI. Más de lo mismo, sólo que a un precio hasta tres veces superior que el de los otros bálsamos labiales de los que os he hablado (entre 10 y 20 euros el stick, según la tienda).

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Ellos mismos lo dicen en su web: han sido de los primeros mezclando en una misma fórmula petrolatos y vitamina E, así que son expertos en usar este tipo de ingredientes. Otro día os hablo de la "milagrosa" crema 8 horas de Elisabeth Arden. Por ahora, vamos al INCI del bálsamo labial:

Petrolatum, Ricinus Comunis seed oil, Ozokerite, Glyceryl Rosinate, Ethylexyl Dimethyl PABA, Cetyl Lactate, Lanolin Oil, Myristyl Lactate, Benzophenone-3, Cetyl Acetate, Euphorbia Cerifera Wax, Copernicia Cerifera Wax, Cera Alba, Tocopherol, Acetylated Lanolin Alcohol, Methylstyrene/Vinyltoluene Copolymer, Microcrystalline Wax, BHT, Vegetable Oil, Zea Mais Oil, Parfum, Citral, Citronellol, Geraniol, Limonene, Linalool, Butylparaben, Propylparaben, Iron Oxides (CI 77491, CI 77492).

De nuevo se trata de una mezcla de ingredientes naturales con otros derivados del petróleo. El bálsamo labial tiene un SPF 15 que logra con filtros químicos como el Ethylexyl Dimethyl PABA. Los tests de laboratorio lo asocian a mutaciones celulares, además de que su producción puede acarrear su contaminación con nitrosaminas (cancerígenas). Es uno de los filtros solares para los que las legislaciones de los distintos países no es homogénea (aunque coinciden en limitar su uso). Así, en Japón su concentración máxima en productos para mucosas (como un bálsamo labial) es del 1% (dejan hasta un 10% de concentración para otro tipo de productos) mientras que en la de USA y Canadá la presencia del filtro en el cosmético puede ser de hasta el 8% (sin diferenciar en el caso de que el cosmético se destine a mucosas).

Esto hace pensar, la verdad. Cuando no hay acuerdo es que hay debate y en este caso lo que hay detrás es que no están claras las repercusiones del ingrediente en el organismo.


En definitiva...


No por famosos los bálsamos labiales son mejores. Los más conocidos, incluso muchos de farmacia, recomendados por médicos,... son productos basados en ingredientes derivados del petróleo más o menos aromatizados y más o menos mezclados con otros ingredientes naturales. Ingredientes que además suelen estar ocupando las primeras posiciones del INCI. Ingredientes que aíslan el labio del exterior, pero que no son capaces de proporcionarle ningún beneficio adicional ni de curarlo si está dañado.

Un fiasco.

Ahora bien, también hay bálsamos labiales muy majos, que funcionan de verdad y a precios de risa. Pero esos lo veremos en el próximo post :D

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Cómo elegir un buen bálsamo labial que realmente funcione

13 abril 2018

Seguro que te ha pasado: te aplicas bálsamo labial varias veces al día pero los labios siguen agrietados y no acaban de curarse. El truco está en saber cómo elegir un buen bálsamo labial, lo cual no está para nada reñido con el bolsillo porque, ¡adivina!: los buenos protectores labiales no son para nada caros.



como elegir un buen bálsamo labial protector labios


Empiezo con este post una serie: para cada uno de los principales cosméticos habrá varios artículos sobre cómo elegir uno bueno, revisaremos si los más famosos tienen o no buenos ingredientes y propondrá algunos cosméticos de 10. Hoy le toca el turno a los bálsamos o protectores labiales.

Qué ingredientes no deben contener los bálsamos labiales

Buena parte de lo que nos ponemos en los labios nos lo acabamos tragando al comer, beber, al hablar, al pasarnos la lengua por los labios,... La lógica nos dice que los ingredientes de los bálsamos labiales deberían ser cuanto más "comestibles", mejor.

La gran mayoría de los bálsamos labiales comerciales, incluidos los más famosos, tienen entre sus ingredientes sustancias derivadas del petróleo (los identificarás como parafina, mineral oil, cera microcristalina, petrolatum, ceresin,...) Estos ingredientes no aportan ningún nutriente a la piel, sino que sólo crean una "capa" que aísla el labio del exterior, a modo de chubasquero. Si tenemos un labio seco, agrietado, dichos ingredientes no lo curan sino que dejan el labio "a su suerte". Por mucho que nos apliquemos vaselina, el Liposán de toda la vida, etc, el labio permanecerá agrietado y, de curarse, lo hará por los propios mecanismos que tiene el cuerpo para sanar una herida, pero no porque lo hayamos ayudado nosotros con un buen producto.



como elegir un buen bálsamo labial protector labios


Los ingredientes derivados del petróleo no sólo deben evitarse por su ineficacia en comparación con otros ingredientes sino también porque pueden contener impurezas que son tóxicas, especialmente cuando se ingieren, que se originan durante el refinamiento. La Organización Mundial de la Salud cuenta con una agencia especializada en la investigación sobre el cáncer (IARC: International Agency for Research on Cancer) que entre otros publica la clasificación de las sustancias con respecto a su vinculación con la enfermedad. Pues bien: los aceites minerales varían en su clasificación (desde cancerígenos para humanos hasta no clasificables como cancerígenos para humanos) según su grado de refinamiento y tratamiento. ¿Quién nos asegura que el refinamiento de los aceites minerales que contienen los bálsamos no tengan dichas sustancias tóxicas clasificadas como cancerígenas?

¿Qué necesidad hay de consumir bálsamos con este tipo de ingredientes cuando sí existen los que contienen sólo ingredientes naturales, efectivos y beneficiosos para nuestros labios? ;)


Cómo elegir un buen bálsamo labial


Olvídate de lo famoso que sea el bálsamo labial que sea, incluso de su precio, ya que aquí no vale lo de "si es caro es bueno". Lo que realmente importa, lo que realmente estás comprando, son los ingredientes que contiene el producto. Así que dale la vuelta y lee la etiqueta. Te sorprenderá ver que ¡muchos de los más caros no son más que aceites minerales perfumados!

Los bálsamos labiales naturales son fundamentalmente una mezcla de ceras y grasas vegetales, a veces perfumados (los naturales suelen emplear uno o varios aceites esenciales) y a veces edulcorados (por ejemplo con stevia). Además, suelen contener ciertos activos cosméticos, como la vitamina E.

  • Ceras naturales: la más habitual es la cera de abejas, pero si eres vegano puedes optar por productos que en su lugar tienen ceras vegetales como la de candelilla o la carnauba. La cera le proporciona dureza al producto final. Confirmado con apicultores: entre ellos es habitual mascar cera de abeja a modo de chicle. No es que se la coman a cucharadas, pero si la tragan no pasa nada.
  • Grasas vegetales, ya sean mantecas o aceites vegetales, (no confundir los aceites vegetales con los esenciales ni con los minerales, os dejo el link al post sobre las diferencias). La diferencia entre un aceite y una manteca vegetal es si se presentan en estado líquido o sólido a temperatura ambiente. Los aceites vegetales más habituales en los bálsamos labiales son los de oliva, coco, almendras, ricino,... Y entre las mantecas más frecuentes están la de karité y cacao. Aquí debo hacer un inciso con respecto a la lanolina. La lanolina es un producto ceroso que se obtiene de la lana de las ovejas. No es dañino para la piel, con eso no hay problema, pero un vegano por ejemplo tendría reticencias en usarlo.
  • Fragancia: los bálsamos labiales con certificados de cosmética ecológica emplean aceites esenciales, siendo frecuentes los de naranja, menta,... Personalmente, evito los aceites esenciales cítricos durante el día (son fotosensibles). Si el protector labial es para un niño de menos de 3 años o un bebé, escoge un producto sin aceites esenciales u opta por hacerlo tú misma. Es fácil, puedes seguir este tutorial para hacer bálsamo labial.
  • Endulzante: normalmente se utiliza stevia para que el producto sea más agradable de llevar y contrarrestar el sabor amargo que suelen tener los aceites esenciales.
  • Activos cosméticos: el más empleado en los bálsamos labiales es la vitamina E, tanto por su capacidad para regenerar la piel como para mantener el producto más tiempo en buen estado, retrasando que los aceites que contiene se enrancien. Lo puedes ver como vitamina E o como tocoferol.

Y también ten en cuenta...

  • Los ingredientes naturales se escriben en latín, los sintéticos (salvo excepciones) van en inglés. Cuanto más latinajo, mejor.
  • Opta por fórmulas cortas: así les damos menos oportunidades de fastidiar la fórmula con ingredientes inútiles, ineficaces o, como hemos visto, dañinos. Esto no quita que haya fórmulas largas con buenos ingredientes, pero en productos tan básicos como un bálsamo labial funciona.
  • A la hora de elegir un cosmético, ten siempre en cuenta tus sensibilidades y alergias personales. Vigila los ingredientes de los productos. Si por ejemplo tienes alergia a los frutos secos, evita el aceite de almendras, sobre todo en productos que es normal que te acabes tragando al pasar las horas como el bálsamo labial.
  • Por lo mismo, si tienes especial sensibilidad a ellas, ojo con las fragancias y opta por productos sin ellas o que tengan algunas que ya "hayas testado". Las fragancias se mencionan a veces como fragance, parfum y por los terpenos, que van al final del INCI (linalool, geraniol,...)

como elegir un buen bálsamo labial protector labios


Como te comentaba al principio, este post se completa con otros dos sobre productos "que sí" y productos "que no", que están en el horno y linkearé abajo en cuanto estén listos. Si tienes alguna sugerencia, ¡es el momento de decirlo en los comentarios! Así podré darles cabida en los otros posts sobre bálsamos labiales. Mientras, puede que te interesen estos posts sobre bálsamos labiales o sobre temas relacionados con este artículo:



¡No más labios resquebrajados!

¡Buen fin de semana a todos!
¡Ten un buen día!

¿Cuánta vitamina E hay que añadir en los cosméticos?

11 abril 2018

Hace un tiempo un Anónimo dejó un comentario en uno de los posts del blog, uno en el que explicaba cómo se hace la manteca de coco en casa. Aunque el tutorial cuente cómo hacerla con sólo dos ingredientes (agua y coco rallado), os sugería añadir vitamina E para alargar la vida del producto. La duda de Anónimo giraba en torno a la vitamina E y era bastante interesante, por lo que replico aquí su pregunta y la respuesta de forma más detallada por si es de utilidad si te animas a hacer cosmética en casa.

"Tengo una duda, me gustaría saber si el conservante es necesario echarlo nuevamente al ocupar el aceite de coco para otro producto. Me refiero a si quiero hacer un shampoo con aceite de coco, ¿debería NUEVAMENTE agregar la vitamina E o con la que eché al aceite es suficiente?Gracias."
Vitamina E Tocoferol iHerb Now Foods


Por lo que entendí, Anónimo había hecho manteca de coco siguiendo el tutorial del post y siguiendo la recomendación le añadió vitamina E. A continuación, elaboró un champú y pensó que era buena idea incorporar la manteca de coco que ya había hecho. Y fue en ese momento cuando le asaltó la duda: ¿era necesario añadir más vitamina E ("conservante", lo llama Anónimo) o es suficiente con el que le echó en su momento a la manteca?

La vitamina E no es un conservante


Lo primero que hay que aclarar es que La vitamina E (o tocoferol) no es un conservante sino un antioxidante, hace tiempo escribí un post específico sobre eso, os dejo el link. Resumiendo: el que la vitamina E (o tocoferol) retrase el enranciamiento de las grasas (su oxidación) no significa que sea un conservante. Si un producto contiene agua por mucha vitamina E que incorporemos no vamos a evitar que se estropee: necesitamos usar un conservante. La vitamina E se ocuparía de mantener "a raya" las grasas el mayor tiempo posible y del resto de ingredientes se ocuparía el conservante. Pero uno no sustituye al otro.

Según el objetivo, varía la cantidad de vitamina E que hay que añadir al cosmético


La vitamina E aporta una serie de propiedades beneficiosas para la piel y retrasa el enranciamiento de las grasas del cosmético que se trate. Según cuál es el objetivo, hay que añadir una cantidad distinta de vitamina E.

Hay que añadir más vitamina E a un cosmético si queremos aprovecharnos de sus beneficios para la piel y menos cantidad si lo que buscamos es sólo retrasar el que las grasas que contiene se enrancien pronto. Pero, ¿qué cantidad en concreto?

  • Si el objetivo es retrasar el enranciamiento de las grasas, hay que incorporar entre el 0,02% y el 0,2% del peso de las grasas de nuestro preparado de vitamina E. Por ejemplo, si en 100 gramos de manteca de coco añadimos entre 0,02 y 0,2 gramos de vitamina E, nos aseguramos que dichas grasas nos van a aguantar más tiempo sin oxidarse.
  • Si consideramos a la vitamina E como un activo y la incorporamos en la fórmula de un cosmético buscando unos beneficios para la piel, echaremos entre el 0,1% y el 0,5% del peso total del cosmético final. Es decir, que con este fin en 100 gramos de champú tendríamos que incorporar entre 0,1 y 0,5 gramos de vitamina E.

Nótese que la base sobre la que se calcula el porcentaje varía: para el objetivo de retrasar el enranciamiento de las grasas el porcentaje se calcula sobre el peso de las grasas que contiene el cosmético mientras que si el objetivo es aportar un "extra" a la piel, el porcentaje se calcula sobre el peso total del producto final.

Vitamina E Tocoferol iHerb Now Foods


Caso práctico: incorporando vitamina E a un cosmético


Me faltan datos para hacer los cálculos exactos para el caso que planteaba Anónimo: desconozco qué cantidad exacta de vitamina E incorporó Anónimo a la manteca de coco, qué cantidad de manteca añadió al champú, cuánto champú hizo y si éste contenía o no otras grasas. Pero pongamos por ejemplo que Anónimo hizo 100 gramos de manteca con 0,2 gramos de vitamina E y que añadió al champú la décima parte. Y que el champú (250 gramos) no contenía ninguna otra grasa.

Si Anónimo busca que la cantidad de vitamina E del champú fuera suficiente para aprovecharse de sus beneficios para la piel (cuero cabelludo), habría que asegurarse de que el 0,1%-0,5% del peso del champú correspondan a dicha vitamina. La vitamina E ya presente en la porción de manteca de coco que echamos al champú ya cuenta para el cómputo de la cantidad total que tengamos que añadir. Esto es como lo de que tenemos que beber 2 litros de agua al día: da igual si son de agua o de caldo, todo va sumando.

Si hacemos 250 gramos de champú necesitaríamos entre 0,25 y 1,25 gramos de vitamina E para asegurarnos de que haya una cantidad suficiente como para que la piel se beneficie de ella. Pongamos que decidimos que el champú en total tenga 1 gramo de vitamina E. A ese gramo tendríamos que restarle la vitamina E que ya contiene la parte de manteca de coco que hemos incorporado (0,02 gramos), por lo que tendríamos que añadir otros 0,98 gramos de Tocoferol.


Recopilando otros posts del blog sobre el tema o mencionados en este:



¡Espero que haya sido de utilidad!

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, gracias a ellos veo hacia dónde van los intereses o cuáles son las dudas más comunes y me ayudáis a hacer posts como este. ¡Gracias!


¡Buen día!

El nuevo Biodizionario de Fabrizio Zago

04 abril 2018

Si lo tuyo es revisar las etiquetas de los cosméticos y comprobar qué tan naturales son los productos que utilizas seguro que conoces el Biodizionario. En este blog lo nombro a menudo, y es que es súper útil que esta información esté disponible online y de forma gratuita. Sin embargo creo que nunca antes he hablado del Biodizionario con más profundidad, ni de su creador, Fabrizio Zago. Y ahora, que se ha armado un culebrón a lo Falcon Crest en torno a él, como que me urge hacerlo. Pero empecemos por el principio...


El creador del Biodizionario: Fabrizio Zago


Fabrizio Zago es un químico italiano experto en formulación cosmética. De hecho, es asesor del sello europeo Ecolabel, que es la etiqueta ecológica de la Unión Europea. En el año 2000 le pidieron moderar un foro online sobre cosmética ecológica y sus ingredientes, algo que no dudó en hacer. El foro (Promiseland) tuvo mucho éxito, pero incrementaron tanto la participación, las preguntas, las peticiones,... que a Zago se le fue de las manos. Era imposible gestionar aquello. Así fue como creó el Biodizionario, una herramienta online gratuita para que los usuarios pudieran validar de forma autónoma qué tanto un ingrediente cosmético puede ser considerado natural.

Dicho buscador estaba alojado en una web con el mismo nombre, biodizionario.it, y se basa en un sistema de semáforo para clasificar los ingredientes, algo muy visual y fácil de entender por todos.

Fabrizio Zago Biodizionario EcoBioControl


El nuevo Biodizionario


Como te comentaba, el Biodizionario era práctico pero a veces se quedaba corto: para entender realmente el porqué de la clasificación de un ingrediente había que recurrir a otros estudios. ¿Tenía una bolita roja porque era dañino para el medio ambiente o porque lo era para la piel? ¿Se podía usar ese ingrediente cosmético durante el embarazo? Además era incómodo cuando en lugar de un ingrediente querías analizar de golpe el INCI completo (la fórmula, para entendernos) de un cosmético, ya que había que ir buscando los ingredientes uno a uno. Por no decir que muchos ingredientes no estaban recogidos,...

INCI Biodizionario EcoBioControl


Consciente de ello, hace dos años que Fabrizio Zago decidió darle un importante empujón al Biodizionario y hacerlo:


  • Más completo: el buscador pasa de contener unas 6.000 sustancias, a 17.000 (hace unos meses Zago daba la cifra exacta: 17.009... ¡y subiendo!).
  • Más comprensible: Zago ha añadido información a cada sustancia sobre los efectos que tiene sobre la salud, sobre si tiene efectos como disruptores endocrinos o sobre si deben ser evitados durante el embarazo.
  • Más práctico: ya no hace falta ir verificando ingrediente a ingrediente, sino que podemos analizar de golpe un listado completo de ingredientes cosméticos.


Y es ahora cuando da comienzo el culebrón.


Bio-Falcon Crest...


... o también conocido como el bio-procés...

Fabrizio Zago decide insertar el Biodizionario mejorado dentro de un proyecto más ambicioso llamado EcoBioControl.

EcoBioControl nace como entidad certificadora de cosmética (y no sólo de cosmética) ecológica, es decir, es un nuevo sello de productos ecológicos. El nuevo Biodizionario se convierte así en uno de los tests a superar para que los productos obtengan la certificación EcoBioControl, además del resto de verificaciones que debe realizar un comité de expertos. Se crea una web, www.ecobiocontrol.bio, y el Biodizionario mejorado de Zago se añade ahí.

Es decir, que si queremos consultar la herramienta de Zago en su nueva versión ampliada y mejorada tenemos que visitar la web EcoBioControl.


Fabrizio Zago Biodizionario EcoBioControl logo


¿Y qué pasa con la web Biodizionario.it?

Si la visitamos vemos que tiene una imagen más atractiva con respecto a hace unos meses y que sigue habiendo un buscador de ingredientes cosméticos. Sin embargo, Fabrizio Zago ya no la gestiona sino que son otras personas las que están detrás de la web. El buscador de ingredientes que contiene no es el Biodizionario mejorado de Zago. El que hay ahora en Biodizionario.it tiene mejoras con respecto al antiguo Biodizionario (permite hacer búsquedas múltiples) pero no tiene información extra para cada sustancia y le falta mucha, mucha información (acabo de buscar "acqua" y no lo encuentra...)

Por otro lado, ese grupo de personas que están ahora detrás de la web Biodizionario.it también han creado una certificación cosmética, llamada Biodizionario Approved.

¿Resultado? Ahora tenemos dos webs: la antigua, Biodizionario.it sin su creador gestionándola, y la nueva, la de EcoBioControl, con Zago detrás y que incorpora en una versión mejorada y ampliada el Biodizionario. Eso sí: ambas iniciativas con dos entidades certificadoras distintas detrás.


¿Qué es lo que ha pasado?


He estado investigando un buen rato sobre lo que ha sucedido, pero no he podido hacerme una clara composición de lugar. En la búsqueda he encontrado bastantes descalificativos, la verdad. Básicamente, unos y otros se atribuyen la creación del Biodizionario y de su sistema de "semáforo" y tildan a la otra parte de falsear las cosas.

Por tanto, sólo puedo hacer conjeturas: una posible teoría es que se decidió crear una entidad certificadora aprovechando el trabajo sin ánimo de lucro de los últimos 18 años de Zago y por lo que sea los participantes del proyecto no se pusieron de acuerdo. Zago decidió rodearse de otro equipo y crear su propio proyecto, EcoBioControl, y los otros se quedaron con la antigua web y lanzaron otro sello por su lado. Otra teoría: que Zago se viera de alguna forma obligado a ceder la propiedad de su web original y creara su propio sello bajo otro nombre, para luego encontrarse que los otros copiaban sus pasos... eso sí: aprovechándose de la fama del vocablo "Biodizionario".

Como usuaria de años de la herramienta original, y sin saber qué ha pasado en realidad, no puedo evitar ponerme del lado de Zago. Ha ayudado durante 18 años de forma desinteresada (en el foro, el buscador,...) y tengo la sensación de que han sido otros los que ahora disfrutan (lucrativamente) del nombre de una herramienta construida con esfuerzo y generosidad ajenos. Zago lo expresa mejor: en Diciembre de 2017 comentaba que la de los otros "es una iniciativa basada en su (la de Zago) propiedad intelectual y que tomaría medidas al respecto" (por el contexto entiendo que legales).

¿Por qué Zago tuvo que "entregar" su web? ¿Estaría Zago mal asesorado? ¿Le han hecho el lío? Si todos querían crear un sello ecológico, ¿en qué no se pusieron de acuerdo? Lo desconozco, pero suena a temas de pasta, de reconocimiento de autoridades en la materia, de mantenimiento de la independencia de criterios, de lo "comercial" de los criterios certificadores del sello,... ¿He dicho de pasta?

En cuanto al foro de Promiseland, ya tampoco lo modera Zago sino los nuevos gestores de Biodizionario.it. Mientras lo llevó él respondía las dudas, se veía que sabía de todo, tanto de ingredientes como de autoproducción, de problemas de la piel,... Es de admirar mantener ese ritmo durante tanto tiempo. Los foreros le echan de menos, pero ahora él tiene un foro nuevo: el propio de EcoBioControl.


¿Biodizionario o EcoBioControl?


Me decanto por la herramienta de EcoBioControl.


  • Ambas herramientas son gratuitas y los propietarios no sacan beneficio económico de ellas, pero usando el buscador de EcoBioControl siento que arropo a Zago en su proyecto actual y le reconozco el trabajo desinteresado de años.
  • Ambas herramientas permiten la búsqueda múltiple (varios ingredientes a la vez), lo que supone una mejora con respecto al antiguo Biodizionario. Sin embargo, a día de hoy la herramienta de EcoBioControl es más completa: clasifica muchos más ingredientes e incorpora información adicional sobre las sustancias, cosa que no hace Biodizionario.it.
  • Lo sé, suena a cliché pero nadie como los padres para cuidar a sus hijos. Como buen padre, Zago va a tener al día su herramienta y además me fío de su autoridad en la materia (como os decía es asesor del sello europeo Ecolabel).



¿Conocías el Biodizionario? ¿Y EcoBioControl? ¿Qué otras herramientas conoces para verificar los ingredientes de tus cosméticos?

¡Ten buen día!

La trampa del multitasking (¡retomo el blog!)

02 abril 2018

Hoja en blanco. Después de tanto tiempo casi que asusta...

Hoja en blanco


Sois muchos los que me habéis escrito o dejado un mensaje en redes sociales desde mi último post que escribí en... dejadme que lo mire... ¿¿¿¡¡¡JULIO DE 2017!!!???

Ufff...

¡Normal que ya estuvierais pensando que me había pasado algo malo! Tranquilos: estoy bien y con una muy mala excusa para no haber escrito durante este tiempo.

La trampa del multitasking


Básicamente, soy la reina del multitasking, su víctima "number one". Lo del multitasking (hacer muchas cosas a la vez) parece que está de moda. Incluso he visto ofertas de empleo en las que lo mencionan como requisito que debe tener el candidato (normalmente va seguido del de "resistencia al estrés", en puestos que ofrecen "jornada flexible"). Sin embargo, ya sea dentro del ámbito laboral como en el personal, puede ser muy dañino.

Los que me conocen lo saben: estoy metida en mil fregados más otros mil en la cabeza pujando por hacerse hueco en la vida real. Intento estar a todo y hacerlo todo bien y eso sólo trae como consecuencia estrés. Muuuucho estrés. Porque...

  1. Lo perfecto es enemigo de lo bueno.
  2. Estar siempre ocupada no significa ser eficiente.
  3. Ocuparme de mil temas a la vez no significa ir cerrando temas.
  4. Cuando esta situación se mantiene durante mucho tiempo se produce desmotivación, falta de perspectiva, olvidas por qué haces las cosas.
  5. Das prioridad a lo que es urgente para otros dejando de lado lo que es importante para ti.

No sé si estas situaciones os suenan de algo o si sólo tienen sentido para mí. Lo mismo este post tiene más de auto-terapia que de otra cosa...

Ante estas situaciones hay gente que reacciona remangándose, haciendo aún más "multitasking" o apañándoselas para ir cerrando temas. Yo en estas situaciones me bloqueo y me cuesta avanzar. Y al intentar priorizar, como os decía, salen ganando todos menos yo.

Aprender a decir no, a gestionar el tiempo, a ser más eficiente,... no es algo que suceda de un día para otro. De hecho creo que es algo que no se acaba de aprender del todo, sino que es como un reto que se renueva cada día. Sin embargo es una especie de gimnasia: ejercitando el músculo de decir que no, te vas haciendo más fuerte para la próxima vez...

Podría pasarme horas hablando de esto y bueno, quizá escriba algún post sobre truquillos que he ido aprendiendo para ser más productiva y, sobre todo, sobre ese ir re-aprendiendo a darme prioridad... Podía haber resumido todo esto en un "no he escrito desde el verano pasado porque no me da la vida", pero, aunque certera, una sola frase no hace justicia a un proceso de muchos meses.


Retomo el blog


A lo que voy: este blog siempre ha sido una de las prioridades PARA MÍ. De esas que ha sido fácil y doloroso dejar de lado cuando he priorizado el resto de cosas sobre mí. De esas que es difícil y maravilloso retomar cuando he comenzado a hacerme más caso.

  1. Porque me encanta escribir. Me divierte mucho buscar formas atractivas de expresar las cosas.
  2. Porque me gusta la temática del blog. En mi vida "real" me llaman la atención los cosméticos que salen al mercado, las fórmulas, leo las etiquetas, busco información,... ¿Por qué no compartir eso con los demás? ¿Por qué no "escribirlo en voz alta"?
  3. Porque conecto con vosotros. Y esto sí que es un regalo que cuando empecé con esto para nada esperaba. Y quiero ser justa con ese regalo.

Así que... VUELVO.

De una forma posible y probablemente imperfecta, con una frecuencia que a saber cuál será, con un formato que no me acaba de convencer por imagen, por nombre, por todo,... Es decir: que vuelvo con el blog de siempre.



Y eso, aunque no sea perfecto, es bueno :D
(Y así, sin revisarlo, le doy al botón de publicar, porque su valor no es que sea perfecto sino que SEA. Reeducándome)

¡Buen regreso de Semana Santa a todos!
Os he echado de menos...
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