En casa Lucio permiten fumar.

Esa es la noticia, ese es el titular. El viernes pasado, a eso de las cuatro de la tarde, o quizá las cinco, en casa Lucio alguien encendió un cigarrillo, escondiéndolo (el cigarrillo, que el humo es difícil de esconder) bajo las faldas del mantel.

Y tras él fue el de una mesa más allá. Y el de dos más allá. Y el de tres más allá.

Nadie dijo nada. Y por falta de camareros ya os digo que no era.

En esto de cumplir las leyes, también la antitabaco, siempre hubo clases. Sobre todo si "esa clase" es asidua del restaurán.

Y en casa Lucio además de clase sobran huevos.
PD: por lo demás, muy rico todo.

¡Besos marujiles!

Máscara de pestañas Sublime de Chanel.

¡Hola, chicas!

Hoy os traigo una review de una máscara de pestañas y que incluye, en exclusiva, el ojo de LTM. Hacer una review de una máscara de pestañas sin fotos de cómo queda es bastante cutre (por no decir ridículo), así que me he forzado a aprender a usar la cámara, a hacer ciento y pico fotos (miento: han sido 99) y a seleccionar las que a mi juicio dejan más claro el efecto del producto.

Ya me diréis si tenéis algún truco para fotografiar ojos.

Lo he pasado en grande en todo el proceso, por lo que lo mismo me animo chan chaaaaan a hacer looks de ojos (no lloréis).

Se trata de la máscara de pestañas Sublime de Chanel en el color 10 Deep black. Se presenta con un doble lema "Longitud infinita, curva sublime". Veamos qué tan infinita y sublime es la cosa. Una sola capa. No he rizado previamente las pestañas.
Aviso: voy bien dotada de pestañas per se en cuanto a volumen de las mismas. Sí es verdad que no todas son igual de largas y que la curvatura es normal, ni mucha ni poca.







El efecto es de pestañas naturales, separadas de forma limpia (no haciendo pegote en grupos de cuatro, como hacen otras), sin grumos, y largas. De hecho, logra alargar toooodas las pestañas, incluso las que tengo pequeñas entre pestaña y pestaña: parece que todas tienen el mismo largo.

Longitud infinita OK

Ahora, lo de la curva sublime... Os soy sincera: la curva que se consigue es tal cual mi curva natural, así que no percibo diferencia.

Curva sublime KO

El gupillón de la máscara es curioso, al menos yo nunca había usado uno así. Es recto y con varias hileras de pinchitos (con perdón). Dichos pinchitos son cortos y rígidos, no flexibles como en otras máscaras. Gracias a ellos cada pestañita queda rebozada por separado. La parte final del gupillón se estrecha manteniendo la hilera de pinchitos, lo que facilita enormemente maquillar las pestañas del interior del ojo y también las de fuera, que no sé a vosotras, pero con pocas máscaras consigo atraparlas.



Como véis, el producto fue una muestra por la compra de otro producto de Chanel (una barra de labios que adoooooro, ya os la enseñaré). Creo que es de las mejores muestras que me pueden hacer (lo he escrito así de forma inconsciente: las muestras, lo mismo que los regalos, "se hacen" - pffffff): una máscara de pestañas en miniatura. Suelo usar gafas y no lentillas, por lo que me maquillo acercándome al espejo hasta límites insospechados. Por eso adoro los productos que sean cortitos: pinceles tamaño viaje, lápices de ojos usados y que vayan ya por la mitad y, como no, minitallas de máscaras de pestañas.

Deberían hacer productos para miopes. Yo los compraría. Ya hemos conseguido que hagan envases para gente que vive sola (las zanahorias del Mercadona envueltas de tres en tres, bricks de medio litro de leche,...) El siguiente paso es hacer potis cortitos para miopes. Que no potis para miopes cortitos, que de esos ya tenemos.

¡Besos marujiles!

Receta de pan de molde con pipas.

¡Buenas!

Con el frío que hace no me digáis que no apetece encender el horno y dejar que la casa se llene de aroma a pan, a bizcocho, a galletas,... Hacía mucho que no posteaba una receta, ¡ya era hora!

Hoy os traigo mi pan de molde con pipas. Es fácil de hacer, pero te tiene entretenida toda la tarde por eso de que tiene que amasarse bien, levar dos veces (una en el bol de amasado y otra en el recipiente de horneado) y hornearse, claro. Peeeeero merece la pena.



Ingredientes
  • 500 gramos de harina
  • Un buen vaso de leche tibia
  • Una cucharada de azúcar
  • Una cucharadita de sal
  • Un cubito de levadura de panadería (también la venden en Mercadona)
  • 20 gramos de mantequilla (de donde reservaremos un poco para engrasar el molde)
  • Y un buen puñado de pipas peladas. O dos.
Nota: las pipas las venden peladas. No pongáis al abuelo a pelar pipas toda la tarde...
Paso a paso
1- Mezclar la harina con la sal y el azúcar. Hacer un cráter en centro. Diluir la levadura en la leche tibia y verterla poco a poco en el cráter, mientras vamos amasando.

2- Amasar hasta integrar todos los ingredientes. A partir de ese momento comienza el amasado propiamente dicho. ¡Esos brazos!

3- Después de unos 10 minutos amasando incorporamos la mantequilla en punto pomada. Si lo necesitamos, incorporamos un poquito de harina. Amasamos de nuevo unos minutos hasta que la mantequilla esté bien integrada. Echamos las pipas.

4- Integramos las pipas en la masa.


5- Espolvoreamos un poco de harina en el fondo del recipiente, colocamos encima la bolita y la tapamos con un paño limpio húmedo. Es importante que la masa no pierda humedad, por eso se tapa así. Y la dejamos en un lugar caliente hasta que doble su tamaño, una media hora.

6- Comprobamos que la masa ha crecido.

7- Amasamos ligeramente, para desgasificarla. Mirad en la foto cómo deja que se hunda el puño. Al hacerlo suena "pfffffffffffffff".

8- Engrasamos un molde de horno con la mantequilla que hemos reservado y metemos la masa.

9- Tapamos el recipiente con el paño y esperamos otra media hora a que crezca otra vez el doble. Mientras vamos calentando el horno al máximo, arriba y abajo. Después hornearemos a 180º, pero como al abrir la puerta bajaremos la temperatura es mejor calentarlo al máximo y después bajar a 180º.


Os comparo cómo ha crecido la masa con el primer levado. ¿Veis la marca curva que hace la harina en la parte superior del bol? Pues hasta ahí llega la masa una vez que ha crecido ^^:



Esta foto es de antes del segundo levado. Y después queda así:


9- ¡Por fin! Horneamos el pan a 180º con calor por arriba y por abajo. Truco: metemos en el horno un cacharrito con agua, para generar vapor durante la cocción. Así se consigue endurecer un poco la corteza. Si saliera demasiado dura podemos meter el pan una vez horneado en una bolsa de plástico de las de horno. Así se ablandará.



¡Mmmmmm! Acabo de zamparme esa rebanada con su mantequilla y una manzana Blancanieves style, ¡va por ustedes! Ya me contaréis si os animáis a hacer pan de molde, lo malo es que da un poco de trabajo para lo que una tarda en zampárselo...
...
Voy a por más.

¡Besos marujiles!

Cómo usar la calculadora de saponificación

¡Hola!

Hoy os he preparado un post dedicado a las personas que se inician en el arte (y ciencia) de hacer jabón de manera artesanal. Hace ya unos meses os hice un tutorial sobre cómo hacer jabón (aquí). En ese tutorial vimos que para hacer jabón necesitamos grasa (normalmente aceites, mantecas,...), agua y sosa (en el Mercadona hay). La siguiente pregunta que nos hacemos es ¿cuánto echamos de cada cosa? La calculadora de saponificación nos da la respuesta. En este post os enseño a usarla.
Nota: lo de "echamos" no hay que interpretarlo literalmente. Los ingredientes se deben mezclar de una determinada forma y adoptando unas medidas de seguridad específicas. Leer el tutorial antes de hacer jabón, nada de mezclar todo como si fuera una sopa.
La calculadora que recomiendo usar y sobre la que se basa este tutorial es la de Mendrulandia (aquí).

La calculadora de saponificación es una herramienta práctica que permite calcular cuánta sosa y agua necesitamos. Por otra parte, nos va a ir dando unos valores que indican las propiedades que tendría el jabón resultante.

Vamos a ver el aspecto que tiene:



Explico las partes de la calculadora saltando números pero siguiendo una secuencia lógica en la explicación:

1- Aquí escogemos nosotros en el desplegable las grasas que queremos convertir en jabón.

2- Aquí ponemos de cada ingrediente la cantidad. Va por prueba y error, luego lo explico.

5- Automáticamente, al meter 1 y 2, la calculadora arroja las cantidades de sosa y agua necesarias para saponificar esa cantidad de grasa que le hemos puesto.

3- La calculadora por defecto nos calcula las cantidades de sosa y agua para proporcionar un sobreengrasado del 8%. Es decir, para que se queden sin saponificar un 8% de las grasas. Dentro de la pastilla un 92% sería jabón-jabón y un 8% seguiría siendo grasa. Y esto se hace para que el jabón cuide aún más nuestra piel. De todos modos, es algo que podemos elegir, lo normal es que vaya del 5% al 10%. Yo sinceramente, lo dejo tal cual.

6- El índice de yodo lo da la calculadora automáticamente. Abreviando mucho, nos predice la caducidad del jabón y depende del tipo de aceites que pongamos. Para el caso, no debería superar el 70. Los aceites más susceptibles de enranciarse son los que contienen ácido linoléico, pero vamos, no por eso deben dejar de usarse. Y si no, pues se añade vitamina E y listo.

7- Si os soy sincera, el INS es lo que menos miro, básicamente porque apenas entiendo de qué va. Se supone que indica la compatibilidad de la grasa con el jabón y que no debe ser mayor que 160. Pasando.

8- Salen automáticamente los valores de las características del jabón que nos saldría. Como referencia, todos los valores deben ser de 50, pero clavarlo es complicado, aparte de innecesario. Lo suyo es que ronde el 50. La dureza se refiere a lo dura que sale la pastilla, las burbujas pues a que sea un jabón espumoso, la persistencia es la duración de la espuma (sí, hasta eso se mide), la limpieza es la capacidad de jabón de limpiar y el acondicionamiento pues de nutrir la piel. Limpieza y acondicionamiento son bastante antagónicos, si uno sube el otro suele bajar.

4- Por defecto la calculadora elabora la fórmula con una concentración de la lejía (agua+sosa) del 28%. Para una dureza de jabón de 50 la concentración ideal es del 28%. Para jabones más blandos la concentración debe ser más alta y viceversa. Ahora bien, tampoco he notado yo ningún problema dejándolo tal cual.

Vamos con la práctica.
¿Qué aceites y mantecas usamos? Pues en principio los que tengamos y también aquellos de cuyas propiedades queramos beneficiarnos. Y digo en principio porque siempre debemos tener presente los valores que nos va a ir dando la calculadora, ya que la combinación de grasas se hace por prueba y error. Voy a poneros unos ejemplos de uso de la calculadora, así se entiende mejor. Os invito a abrir la web de la calculadora de saponificación (aquí) y a replicar los ejemplos.

Ejemplo 1: un jabón de aceite de oliva y ya.
Pongamos que lo que tenemos en casa es 1000 gramos de aceite de oliva. Seleccionamos en la calculadora el tipo de aceite que tenemos y ponemos la cantidad. Veamos qué sale:


Para 1000 gramos de aceite de oliva la calculadora nos dice que tenemos que echar 124,6 gramos de sosa y 320,5 gramos de agua. Saldría un jabón con un acondicionado notable (53), característico de los jabones de aceite de oliva. Por contra, la limpieza sería de 44 (pero sigue limpiando, que es jabón al fin y al cabo, no penséis que no limpia!). La limpieza es menos agresiva, creo que así queda más claro. No sería un jabón especialmente espumoso, de hecho apenas hace espuma. Saldría una pastilla cremosa más que dura.

Ejemplo 2: un jabón de aceite de coco y ya.
Últimamente ha surgido la fiebre de usar jabón natural de coco para lavar las brochas. Es una pena usar uno de mantecas de karité, mango,... para hacerlo, porque lo que queremos es limpiar las brochas, no hidratarlas, ¿verdad? Mejor reservar esos ingredientes (y nuestro bolsillo) para nuestra piel. Vamos a ver qué saldría en la calculadora si metemos 1000 gramos de aceite de coco sin más. Por supuesto, las cantidades las elegimos nosotros.


Directamente nos salen los valores de las características del jabón de color rojo. El jabón es burbuja por todas partes, pero lo más notable es ese 92 de limpieza y 38 de acondicionado. Vamos, un Fairy total. Como para usarlo en la piel. El de aceite de oliva sin más es un buen jabón, pero este no lo usaría ni loca.

Pero... ¿Y si mezclamos las dos grasas?

Ejemplo 3: jabón de aceite de oliva y coco fifty-fifty.


He metido en la calculadora 500 gramos de aceite de oliva y 500 gramos de aceite de coco. Ha salido un jabón que se beneficia de las características de los dos aceites (la dureza y burbujas que da el de coco, la persistencia baja debido al de oliva,...) pero lo cierto es que haría falta ajustar más las cantidades de uno y otro para intentar acercarnos al valor 50 en todas las características. ¿Probamos otras proporciones?

Ejemplo 4: jabón de aceite y coco equilibrado.


Ahora ya nos acercamos más a los valores ideales. Usando 850 gramos de aceite de oliva y 150 gramos de aceite de coco tenemos un jabón estupendo, que gracias al "chorrito" de aceite de coco consigue solucionar las "deficencias" del jabón de aceite de oliva puro.

Y así podemos seguir por prueba y error hasta acercarnos a los valores 50 o bien, lo que creo más lógico, hasta dar con la combinación que más nos guste. Hay quien se vuelve loco con los jabones con mucha espuma. Yo adoro los que acondicionan bien la piel aun a costa de las otras características. Vamos, que una vez tengamos valores entre 40 y 60 ya va un poco a gusto de cada uno.

Espero que os haya sido útil este post para aclararos dudas y animaros a hacer jabón en casa. Por supuesto las aportaciones son bienvenidas, ¡siempre hay tanto que aprender...!

¡Besos marujiles!

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PD: Un abrazo a los alumnos y profes del IES Ses Estacions. Chicos, sé que habéis leído esto por algo de estudios, pero os animo a hacer jabón (ojalá lo podáis hacer en algún taller), hay mucha gente con este hobby! Un besote y suerte con los exámenes!

Review Crema de Manos de Lavanda de L'Occitane

¡Hola!

¿Qué tal vais? ¿Disfrutando del puente? Yo no he tenido, pero como el jefe está de viaje es como si lo tuviera (juasjuasjuas). Ya veremos si digo lo mismo el lunes cuando vuelva :s

Hace unos días os enseñaba una cajita para regalo de L'Occitane de la gama de lavanda (aquí). La cajita contenía una crema de manos que la persona que la recibió me dejó chuachear:


La cremita me ha parecido muy buena: ingredientes bastantes okeis (sí, acabo de inventar una palabra), hidrata bien, la piel la absorbe enseguida de forma que no deja capa de grasa. Ya sabéis a qué me refiero: a cuando te echas crema en las manos y vas pringando todo lo que tocas. Bueno, pues no pasa con esta crema, algo que realmente se agradece.


La crema es ligera, cosa que me sorprendió porque nunca había usado una crema de L'Occitane y al verlas en tubos metálicos me imaginaba que serían como pomadas. Pues nada más lejos de la realidad. Tiene la consistencia perfecta. Creo que en las fotos se puede apreciar bastante bien.


En cuanto al olor no es un aroma intenso a lavanda que echa para atrás, nada de eso. Es un aroma suave a lavanda, sincero (en cuanto a que no huele a fragancia industrial). En L'Occitane tenían también colonia de lavanda, bueno, eso quizá sea más debatible. No estoy muy segura de que me guste oler así. Pero para una crema de manos creo que es un aroma que gusta a todo el mundo y muy unisex (o como dice mi santa madre "unisexy").

Por el tamaño se puede llevar cómodamente en el bolso. Contiene 30 ml.

Y en cuanto a precio os cuento. Esta crema ya os digo que venía incluida en la caja que os enseñé junto a otros productos. Peeeero también se vende suelta por 7 euros o en pack con otras dos cremitas que sale por 20 euros. ¿Mi opinión? Pues que no estoy acostumbrada a estos precios, esa es la realidad. Es una buena crema, pero se me hace... cara. Un capricho. Os pongo aquí una foto de la web de L'Occitane de ese pack que os digo, que es exclusivo para estas fiestas. Además, la web ofrece gastos de envío gratuitos por la primera compra (introduciendo el código WELCOME al final del proceso de compra). Que no me pagan por promocionarles (ojalá), pero para que lo sepáis por si os encapricháis de algo de ellos.


Cuidad vuestras manitas...

¡Besos marujiles!

Las cajitas de regalo de L'Occitane para las Navidades de 2012

¡Hola a todos!

¡Qué bien un día de descanso de vez en cuando! Aunque no se tenga puente se agradece ^^

Hacía bastante que no me pasaba por aquí, ¡estoy hasta arriba de cosas que hacer! Pero tenía ya mucho mono de blog, no lo he podido evitar... Además os tenía que agradecer todas esas visitas y nuevos seguidores a pesar de haberos dejado abandonados un mesecillo, ¡yo alucino! ¡Qué ilusión me hace!

Hoy os quería enseñar una posible idea de regalo para estas Navidades, ya sea por los productos, ya sea por la presentación, que me ha encantado (y de la que se puede tomar nota para los envoltorios que hagamos estas fiestas). 

Se trata de las cajitas que están haciendo en estas fechas en L'Occitane, combinando varios productos de la marca. Se puede coger una cajita ya hecha (como hice yo) o bien pedir que te la hagan personalizada con los productos que más te gusten. Las ya hechas cuestan entre 35 y 59 euros, pero ya os digo que se pueden hacer personalizadas. También hay un pack de cremas de manos (que os digo ya que están muy bien y os haré review de la de lavanda) por 20 euros.

Las cajitas ya hechas que más me han gustado son las de la gama de rosa y flor de cerezo: me encantan sus aromas, ¡qué maravilla! El de rosa es delicado, súper femenino y suave. El de flor de cerezo es un aroma que recuerda el buen tiempo, más cálido y la gama tiene unos envases preciosos decorados con hojas y pequeñas flores en relieve.

Peeeero ajustándome más a los gustos de la persona que iba a recibir el regalo, al final me decanté por la caja con productos de la gama de lavanda, por su aroma y sus propiedades. Mirad qué preciosidad:



Me encantan los colores, el dorado, el fucsia, los detalles como de duendes,... También hay cajas en tonos azules para los chicos.

Atención a cómo se mantiene cerrada la caja: con unas gomas. Buena idea para copiar. Son varias gomas como las de pelo pero largas unidas en su extremo por un nudo formando un gran loop. Se pasa por debajo de la caja y los extremos se enganchan a las esquinas de arriba, como en la foto.


Otro bonito detalle: la etiqueta para dedicar el regalo.


¡Abramos la caja! Los productos están envueltos en papel seda a juego con la caja, cerrado con una etiqueta dorada.


Y al abrir... ¡Uao! ¡Qué bien colocado todo!


Además, la caja te la entregan metida en una bolsa con igual decorado que la caja y con papel seda perfumado. En definitiva, que la presentación es una cucada.

La caja contiene:

# Pastilla de jabón
# Saquito con lavanda el cajón de la ropa
# Jabón de manos
# Gel de baño espumoso (un bañito antes de dormir... ¡Mmmmm!)
# Crema de manos

Y eso es todo por hoy. Intentaré no teneros tan abandonadillos... Gracias de nuevo a todos por seguir por aquí, por los mensajes, comentarios, visitas,... ¡Muack! Y por supuesto...

¡Muchos besos marujiles!
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