Biocultura 2014: lo ecológico se profesionaliza.

Aunque he tardado en publicar el post (¡malditas fotos!)  lo he redactado recién llegada a casa desde la feria Biocultura. Así no se me ha escapado ni una pizca del entusiasmo y buen sabor de boca que me dejó. Me ha encantado ver cómo lo ecológico ha conseguido profesionalizarse. ¿Repasamos juntas lo que pude ver allí? ;)


Si os soy sincera, esperaba que Biocultura fuera algo así como una feria medieval a lo grande, como los puestos de mercadillo de fiestas de pueblo, con incienso, rastafaris y monederos de diseños aztecas imposibles. Para mi sorpresa, no fue nada de eso.

Biocultura es una feria seria que reúne a empresas, grandes y pequeñas, que se dedican profesionalmente a lo ecológico, para deleite de un público cada vez más informado y exigente. Y esto supone encontrarse stands de frutas y verduras recién traídas de la huerta, marcas de cosmética ecológica (Santé, Couleur Caramel, Logona,...), artesanos carpinteros, productores de aloe vera, arquitectos comprometidos con el medio ambiente, librerías especializadas, expertos acupuntores,...


Nada como empezar el día con una ducha... o con un baño de gong.


Verduras recién traídas de la huerta.

Aceites de sur.

Además, se impartían cursos de cocina (mientras estuvimos en esa zona estaban enseñando a amasar pan) y había conferencias de lo más variado (estuvimos un rato en una sobre tratamiento natural de manchas de la piel impartida por un médico).

A la hora de la comida se animó la cosa: se podía degustar queso, aceite, beber té, mosto, caldo, sopa de miso o leches vegetales. Los tres euros de la entrada cundieron mucho (jejeje), aunque también es cierto que fue imposible no comprar queso, sobrasada, galletas, chocolate, un poco de pasta de olivas,... Dar a probar el producto, si éste es bueno, te asegura la venta.


Atención al dependiente: el Yogi tea personalizado, con mi moño de los domingos de andar por casa.


El Yogi tea que probé: ¡riquísimo! Ya los conocía. Adoro que cada bolsita lleve una frase bonita.

Me llamó mucho la atención ver en varios puestos compresas de tela y copas menstruales (si os apetece leer mi experiencia con ellas, podéis verla aquí).

Compresas de algodón.

La cosmética tenía un lugar privilegiado: ¡había muchísima más cosmética y maquillaje que en el Salón Look! De todo destaco:

  • Amapola: aluciné con los INCI de los productos. Impresionantes, limpios a más no poder. Ni una silicona, ningún ingrediente sospechoso de nada. Esto y hacérselos una misma es lo mismo. De 10. Me encantaría encontrarlos por Madrid.


  • Jabón natural: ¡no podía faltar! Un básico (aprende a hacerlo aquí y aquí)


  • Couleur Caramel: es el Lancôme de la cosmética bio. También en precio, pero lo merece. Me hubiera llevado un fondo de maquillaje mineral, pero la luz de la feria era tan amarillenta que no hubiera acertado con el tono de piel.


 Pero la cosa no se quedaba ahí: había más y más cosas...

Enseres de madera para la cocina hechos a mano.

¡Muffins!

 Ropa de algodón natural, sin teñir ni blanquear.


Instrumentos de todas las partes del mundo.

Me llevé algo que me dejó con la boca abierta, algo que ni sé cómo se llama en español: un nuevo sistema depilatorio, unos discos de la marca Kristalpad. Mañana os lo cuento todo en el blog.


También me hice con dos hierbas ayurvédicas a las que les tenía ganas desde hace tiempo: amla y tulsi (o tulasi, como reza el paquete). Ya os hablé del shikakai aquí, que se puede usar como champú. Es algo complicado encontrar estas hierbas y cuando las veo me lanzo a por ellas. Este tiempo frío y ventoso me está resecando bastante el largo del cabello, así que "tramaré" una buena mascarilla capilar con el amla. Y os lo contaré, claro que sí.

Es la feria más impresionante que he visto, por su extensión, variedad e interés. Me daba envidia (sana, sí, pero envidia al fin y al cabo) pensar en que todas esas personas viven de forma alternativa, rodeados de remedios herbales, de los frutos de la tierra, basándose en un saber milenario, lejos de los ruidos y del estrés de la ciudad. Qué maravilla haber pasado un rato aprendiendo de ellos :D

Biocultura tiene cuatro ediciones al año en distintas ciudades españolas. Este año se ha celebrado en Valencia, Barcelona, Bilbao y Madrid. En 2015 repetirán, estoy segura. Si podéis, visitadla. Merece la pena.

¡Besos a todos y pasad buen día!

7 comentarios:

  1. Me encantan las ferias y esta tenía un tinte especial (sin monederos rasta pero con cosas chulísimas). Amapola me llamó mucho la atención hace años cuando supe de su existencia, pero lo cierto es que nunca la he visto en sitios físicos.
    Un besazo!

    ResponderEliminar
  2. Madre mía que suerte de poder ir a un sitio así!!!!! A mi me encantaría que por mi zona hicieran una feria así, iría de cabeza. Yo las verduras las como siempre naturales y las frutas casi siempre. Soy una pesada pero mi padre es agricultor y a parte de todos sus campos tiene dos huertos de los que nos abastecemos.. Cada domingo me voy de casa de mis padres con el maletero hasta arriba: patatas, cebollas, ajos, verduras de todo tipo, frutas... y cuando hay en exceso congelo para el resto del año. Por ejemplo, ahora que es época de calabaza. La pico y en bolsitas la guardo en el congelador. Lo mismo con los pimientos! El aceite de oliva lo hacemos tradicional.. mi padre coge sus aceitunas y las lleva a un molino donde hacen el aceite como lo hacían antes, 100% natural y sin ningún polvillo ni aditivo. No te puedes llegar a imaginar lo bueno que es ese aceite... es supremo.

    No te suelto más rollos, que yo empiezo y no termino nunca. Un besazo!!!!

    ResponderEliminar
  3. Llevo un par de años viendo cositas sobre esta feria y cada vez me atrae más.Seguro que ha sido toda una experiencia.
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Qué pinta más chula, me he quedado con ganas de probar Amapola y Coleur caramel.

    ResponderEliminar
  5. estos discos no me gustan nada. Hace años había unos llamados b concept que era lo mismo, yo los probé en el brazo y solo con una vez me volvieron a salir los pelos más largos, más dobles y más rebeldes...
    Tras tu post, seguramente vuelva a ir en 2015 al de Barcelona, antes solía ir cada año. Y los de taller amapola regalaban un descuento del 5% en tienda (en Barcelona hay tienda). Yo he utilizado algunos de sus productos.

    ResponderEliminar
  6. Esta feria sí que merece la pena :) A ver si se animan y la hacen en más ciudades, me encantaría acudir alguna vez!! ¡Un beso!

    ResponderEliminar
  7. La parte de la comida me ha llamado mucho la atención, sobre todo de los tés y las verduricas.

    Besotes

    ResponderEliminar

Gracias por comentar! ^..^
Nota: por favor, no pongas enlaces en los comentarios... ¡Gracias!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...